La respuesta compensatoria es una respuesta condicionada clásicamente que es de signo contrario a la respuesta incondicionada que elicita el Estímulo incondicionado. Su efecto es el de regular la homeóstasis del organismo de manera que se compensan en cierto grado las estimulaciones de signo opuesto que ha recibido el organismo.

Se ha observado que en muchas situaciones de condicionamiento clásico en las que se emplean drogas como estímulo incondicionado, la forma de la respuesta condicionada es la opuesta a la de la respuesta condicionada. De esta manera, la respuesta condicionada de las claves contextuales ante las que se administra el Estímulo incondicionado compensan o contrarrestan el efecto de la Respuesta incondicionada.