Caída de la presión sanguínea arterial producida a consecuencia de haber estado de pie durante un tiempo prolongado o tras ponerse de pie después de haber estado sentado o acostado. 

Una gran cantidad de sangre se acumula en las piernas impidiendo que la cantidad normal de sangre regrese al corazón, lo que da como consecuencia que tampoco sea posible que una cantidad adecuada de sangre salga del corazón para circular hacia el cuerpo, principalmente al cerebro. Con esto se produce una disminución momentánea del flujo sanguíneo al cerebro y la persona puede llegar a desmayarse.

Factores de riesgo:

  • Déficit autonómico primario.
  • Ingesta de algunos fármacos como: Vasodilatadores, nitratos, antagonistas del calcio, IECA, antiarrítmicos, antidepresivos, ansiolíticos, hipnóticos, antidiabéticos, clonidina , metildopa, metamizol, carbamacepina, terfenadina, bloqueadores α y β.
  • Ingesta de alcohol.
  • Hipovolemia (hemorragia, diarrea, vómitos abundantes).
  • Insuficiencia suprarrenal.
  • Embarazo.
  • Pacientes muy altos