El priapismo es la turgencia persistente del pene en ausencia de excitación sexual.

Operativamente se define como aquella situación que persiste después de 4 horas, se le considera una urgencia urológica, como resultado de la cual más del 50% de los que lo padecen sufrirán impotencia sexual permanente. 

El tratamiento en las siguientes 4-6 horas minimiza el riesgo de las complicaciones, de manera que este efecto secundario de los psicotropos aunque raro, debe ser conocido por sus consumidores a efectos de tomar decisiones rápidas a fin de obtener el tratamiento necesario.

Es frecuente que se den erecciones prolongadas antes del episodio de priapismo propiamente dicho, por lo que deberá comunicar este fenómeno al médico responsable del tratamiento con antelación. 

Probablemente el priapismo es una reacción de hipersensibilidad o de bloqueo del receptor alfa-adrenérgico por inhibición simpática del desentumecimiento, responsabilidad del citado receptor.

Las discrasias sanguíneas (drepanocitosis), consumo de alcohol y/o cannabis, pueden ser factores de riesgo.

Se han descrito casos de priapismo con muchos psicotropos, entre los que se citan, por orden de frecuencia: Trazodona; Clorpromazina; Tioridazina; Flufenazina; Promazina; Perfenazina; Haloperidol; Clozapina; Diazepan; Buspirona; Fenelzina.

El tratamiento del priapismo es sintomático. Se trata con compresas frías o hielo, benzotropina. difenhidramina o atenolol. Puede requerir la intervención quirúrgica con anestesia general.