Staddon y Simmelhag plantean una extrapolación de los principios de variación de Darwin (Selección natural) a la Conducta operante. Según ellos, al igual que en las especies se producen variaciones, también la conducta de los organismos está continuamente cambiando. Staddon y Simmelhag identifican una serie de principios de variación conductual, y los clasifican según sean de origen filogenético u ontogenético.

Entre los principios filogenéticos estarían los mecanismos de conducta innata, el principio de pertinencia y la distribución de la conducta motivada (Ver Respuestas de intermedio y Respuestas terminales).

Entre los ontogenéticos tendríamos la generalización de estímulos, la generalización de respuestas, la Recombinación de repertorios y el principio de resurgencia.

Del mismo modo que sobre las variaciones en las especies actúa la Selección natural, sobre estos Principios de variación conductual actúan los Principios de selección conductual.