Etimológicamente, "hombrecillo"; reciben este nombre determinadas zonas de la corteza cerebral humana debido a que se ha descubierto que hay una correspondencia clara entre determinados puntos de la corteza y puntos concretos del cuerpo, bien porque la estimulación de esos puntos corticales provoca una reacción motora (homúnculo motor), bien porque el paciente percibe esa estimulación como una sensación táctil procedente de un punto concreto del cuerpo (homúnculo sensorial. corteza sensorial primaria).