Se desarrollaron los métodos psicofísicos que permitieron medir las relaciones entre la estimulación física y la respuesta psicológica.

La velocidad de los procesos mentales

Wilhelm Wundt se le atribuye el primer laboratorio de investigación psicológica en 1879, fue el responsable de introducir el estudio de la atención en el ámbito experimental. 

F.C. Donders (1868-1969) y sus estudiantes realizaron la primera investigación detallada sobre la duración de los procesos mentales. La tesis doctoral de De Jagger (1865-1970) describe los experimentos realizados en el laboratorio de Donders, encaminado a medir el tiempo que ocupa identificar un estímulo y seleccionar su correspondiente respuesta motora. Donders consideró que el tiempo que ocupa un proceso mental particular, en una tarea simple, podría ser estimado incorporando dicho proceso en otra nueva tarea más compleja, para calcular, finalmente, la diferencia del TR entre ambas. Distinguio tres tipos de tareas:

  1. A simple.

  2. B de elección.

  3. C go/no-go.

Otro experimento fue los de Exner (1882), advirtió la existencia en los sujetos de una especie de preparación voluntaria o disposición previa hacia el estímulo que iba a ser presentado, junto con la respuesta refleja en si misma causada por dicho estímulo.

Merkel (1885) y varios investigadores, demostraron, por primera vez, que el TR de elección se incrementaba conforme lo hacía el número de alternativas estímulo-respuesta que se incluían en el experimento.

Los efectos de la atención

Hermann von Helmholtz consideró que la atención era algo necesario durante la percepción visual. Descubrió, también que la atención disponía de ciertos límites, pues en ocasiones las letra próximas al punto de fijación central, no eran percibidas automáticamente.

Wundt sostuvo que la atención era una actividad interna que permitía aflorar las ideas en la consciencia según grados. También argumento que el foco atenciones podía estrecharse o ampliarse: "La atención conlleva tres componentes esenciales que afectan a las ideas: un incremento de la claridad de las ideas, un conjunto de sensaciones musculares que las acompañan pertenecientes a su misma modalidad sensorial, y determinados sentimientos que afloran junto a ellas".

Lotze (1885) no acepto la visión de que "la atención es simplemente una iluminación intensa del contenido de las ideas". Entendía que la atención consciente podía manifestarse en diversos grados. Que los procesos de más bajo nivel, tal como la simple experiencia sensorial, no siempre se acompañaban de procesos de alto nivel que participaban en la comparación de relaciones entre sensaciones simples, o entre éstas y las experiencias previas.

La visión de William James (1890/1950) sobre la atención es una de las más conocidas en psicología y, por ende, una de las más citadas: "La atención consiste en que la mente toma posesión, de manera clara y lúcida, de uno de varios objetos o cadenas de pensamiento que aparecen simultáneamente."

Titchener (1908/1973) insistió en esta cuestión al afirmar que: "el problema de la atención debe centrarse en la claridad sensorial", para seguidamente atribuir a Wundt el origen de esta propuesta.

Pillsbury (1908/1973) afirmo que "la esencia de la atención, entendida como un proceso consciente, es un aumento en la claridad de una idea o conjunto de ideas a expensas de otras".

James deduce, que la claridad es la característica más relevante de la atención, tanto como para afirmar que "mi experiencia consciente está constituida por aquello a lo que atiendo", esto perfila una visión selectiva de la atención acorde con la perspectiva funcionalismo adoptada por James.

James consideró que la atención podía clasificarse de diferentes formas: 

1. La atención puede dirigirse a:

  • Los estímulos sensoriales.
  • Las ideas o representaciones mentales del objeto.

2. Actúa de forma:

  • Inmediata.
  • Demora.

3. La atención es:

  • Pasiva, refleja, involuntaria, sin esfuerzo.
  • Activa y voluntaria.