La atención no es un único concepto, sino un término que engloba diversos fenómenos psicológicos.

El término atención se ha utilizado para referirse a "todos aquellos aspectos de la cognición humana que el individuo puede controlar (...) y a todos los aspectos de la cognición relacionados con las limitaciones de recursos o de capacidad, incluidos los métodos para abordar dichas limitaciones”

La atención como selección

La atención nos permite seleccionar la información relevante e ignorar la irrelevante. Para evitar el desbordamiento de un exceso de información, el sistema de procesamiento debe ubicar una especie de filtro que decide qué información se selecciona y cuál se rechaza. De forma genérica, a la atención así entendida se le denomina "atención selectiva".

La atención como energía

Algunos teóricos han preferido entender la atención como un conjunto limitado de recursos, a modo de energía limitada, que deben compartirse entre las diversas tareas que ejecutan. Esta concepción de la atención ha permitido explicar la capacidad que exhibimos las personas para realizar varias actividades de manera simultánea, lo que se consigue distribuyendo adecuadamente nuestros recursos atenciones entre cada una de ellas. Las personas priorizamos una tarea frente a otra, algo que ocasionará un adecuado desempeño en una de ellas pero un deterioro en la otra. En definitiva, y frente a la consideración selectiva de la atención, a la atención así entendida se la denomina "atención dividida".

Atención y automaticidad

Una tarea nos resulta problemática de realizar cuando somos poco expertos en ella, con la práctica mejora y puede llegar a realizarse de manera automática. Este cambio en los modos de afrontar una tarea o actividad, ha dado origen a una disociación clásica en la investigación atencional que distingue entre procesos controlados y procesos automáticos.

Un proceso controlado requiere atención consciente y puede ser interferido por otro proceso o tarea.

Un proceso automático no precisa atención, transcurre alejado del plano consciente, y es inmune a la influencia ejercida por otros procesos o tareas.

Atención y control de la acción

El control de la acción es seleccionar bien la respuesta apropiada.

Los individuos seleccionan la información, filtrando la relevante e ignorando la irrelevante, también deben seleccionar y emitir la respuesta adecuada en el momento preciso.

Algunas conclusiones: ¿qué es la atención?

Es seleccionar la información relevante para la tarea en curso, e inhibir activamente la información irrelevante. La atención nos permite la realización conjunta de varias tareas, siempre que no se excedan, los recursos cognitivos.

A modo tentativo podemos considerar la atención como un mecanismo de control ejecutivo del procesamiento de la información, que nos permite realizar de forma adecuada las múltiples tareas a las que nos encontramos en nuestra vida cotidiana, priorizando unas actividades y relegando a segundo plano otras.