Podríamos perfilar once categorías en las que se pueden agrupar las diferentes formas de conceptualizar la emoción:

  1. La categoría afectiva enfatiza aspectos subjetivos, sentimientos, percepción del nivel de activación fisiológica y dimensión hedónica.

  2. La categoría cognitiva reúne aquellas definiciones basadas en los aspectos perceptivos, valoración situacional, y catalogación de emociones.

  3. La categoría estímulos elicitadores comprende un conjunto de definiciones que acentúan el papel de la estimulación externa como desencadenante de emociones.

  4. La categoría fisiológica pone de relieve la vinculación y dependencia de procesos emocionales con mecanismos fisiológicos.

  5. La conceptualización emocional/expresiva enfatiza la dimensión expresiva, gestos, respuestas observables.

  6. La categoría disruptiva contiene definiciones de emoción como proceso disruptivo (que produce ruptura), remarcando los efectos desorganizadores en función de los fenómenos viscerales y vegetativos que son reconocidos a las emociones.

  7. La categoría adaptativa resalta la importancia del papel organizador y funcional de la emoción.

  8. La categoría multifactorial incluye el mayor numero de definiciones. Subraya la multidimensionalidad del proceso emocional y los numerosos fenómenos que lo determinan.

  9. La conceptualización restrictiva define la emoción por contrastación y diferenciación con otros procesos psicológicos.

  10. La categoría motivacional plantea el solapamiento que existe entre las emociones y la motivación.

  11. La categoría escéptica cuestiona la importancia y utilidad del concepto de emoción.

De la definición de Kleinginna y Kleinginna (1981) se deduce su carácter multidimensional: "Las emociones son un complejo conjunto de interacciones entre factores subjetivos y objetivos, mediadas por sistemas neuronales y hormonales que: 

  1. pueden dar lugar a experiencias efectivas como sentimientos de activación, agrado-desagrado;

  2. generar procesos cognitivos tales como efectos perceptuales relevantes, valoraciones y procesos de etiquetado;

  3. generar ajustes fisiológicos...; y

  4. dar lugar a una conducta que es frecuentemente, pero no siempre, expresiva, dirigida hacia una meta y adaptativa".

Esta multidimensionalidad nos lleva a entender las emociones como un proceso que implica una serie de condiciones desencadenantes (estímulos relevantes), la existencia de experiencias subjetivas o sentimientos (interpretación subjetiva), diversos niveles de procesamiento cognitivo (procesos valorativos), cambios fisiológicos (activación), patrones expresivos y de comunicación (expresión emocional), que tiene unos efectos motivadores (motivación para la acción) y una finalidad: que es la adaptación a un entorno en continuo cambio.