Puntuaciones directas

Las puntuaciones directas son el resultado directo e inmediato que se obtiene a la hora de corregir un test. Gregory las denomina puntuación natural, ya que es el resultado inicial de la prueba y casi siempre resulta de la suma de los puntos otorgados a los aciertos del sujeto en un test. Estas puntuaciones no tienen significado por sí mismas, sino que lo adquieren cuando se comparan con algo, que puede ser un punto de referencia al criterio y/o a la norma.

Puntuaciones referidas al criterio

Una puntuación referida al criterio, o lo que es lo mismo, al universo de conductas, se interpreta en función de unos logros u objetivos a cumplir, arbitrariamente definidos, y que sirven para tomar decisiones. Se trata de una medida en términos absolutos que se refiere a un determinado grado de habilidad y a unos contenidos específicos.

Este tipo de puntuaciones nos informan acerca del dominio que tiene un individuo en una habilidad particular. Desde esta perspectiva se observan diferencias intraindividuales. Se centra en conocer aquello que el sujeto puede hacer y no en comparar con los niveles de ejecución de otros individuos y así identifican el dominio absoluto de la persona examinada atendiendo a conductas específicas.

Una de las principales aplicaciones de la evaluación referida al criterio es instruccional, se aplica generalmente en la evaluación educativa, y no necesita transformarse a otra puntuación debido a que tiene sentido en sí misma. Ej: cuando un sujeto ha acertado el 80% de las preguntas significa que ha adquirido el 80% de las competencias que se precisaban. Las principales características de las puntuaciones referidas al criterio son:

  • los criterios de superación de la tarea son conocidos por el profesor y el estudiante y válidos para tomar decisiones,

  • la ejecución del individuo se contrasta con la exigencia de la tarea,

  • la ejecución provee información tanto de lo que el escolar domina como de lo que no, y

  • la investigación provee la determinación de los puntos de corte en sujetos que dominan y los que no dominan la tarea.

Con referencia a un criterio, y en particular las pruebas de dominio, las diferencias individuales entre los examinados en las puntuaciones totales pueden ser mínimas. Sólo pueden servir en casos en los que pueden adoptarse estimaciones tradicionales.

Puntuaciones referidas a la norma

Una puntuación referida a la norma se interpreta a partir de un grupo de referencia, es decir, se basa en la comparación de la ejecución de un sujeto con su grupo normativo. La mayor parte de pruebas psicológicas se interpretan a través de la consulta de normas. La puntuación que obtiene el sujeto indica la posición del mismo con respecto al grupo de referencia, y no tiene valor interpretativo propio sino que debe relacionarse con la norma que sustenta la medida. Para ello se transforma la puntuación que obtiene el sujeto en otra posición que indique la posición que ocupa respecto a ese grupo. Existen tres tipos fundamentales de puntuaciones normativas.

La puntuación percentil indica el porcentaje de sujetos del grupo normativo que puntúan por debajo de la puntuación obtenida. La puntuación cronológica presenta la relación que guarda la puntuación en el test con la edad cronológica del sujeto. Y la puntuación típica señala la distancia que separa a un sujeto de la media del grupo normativo, expresando dicha distancia en unidades de desviación típica.

Puntuaciones percentiles

Sirven para ordenar a los sujetos e indican el porcentaje del grupo que se deja por debajo. Ej: un sujeto con un percentil 80 significa que obtiene puntuaciones superiores al 80% de los sujetos de su grupo de referencia, o que tiene puntuaciones inferiores al 20% restante. A pesar de que son fáciles de calcular, no permiten explicarlas diferencias entre percentiles ni permite comparara los percentiles obtenidos por un sujeto en distintos instrumentos de evaluación. Se trata de puntuaciones de orden, que en ningún caso ponen de manifiesto la diferencia cuantitativa que existe entre los individuos al no operar con unidades constantes. Son muy útiles en pruebas de rendimiento tanto a nivel educativo como empresarial.

Puntuaciones cronológicas

Permiten interpretar la puntuación que obtienen un sujeto en función de su edad. Así, se emplean en poblaciones infantiles y cuando se aplican tests de inteligencia general. Son básicamente dos. Por un lado, la edad mental, que es la puntuación media que obtienen en una prueba el conjunto de la población de esa edad. El problema es que un año de edad mental no significa lo mismo a lo largo del desarrollo. Por otra, el cociente intelectual. Elimina el problema anterior al dividir la edad mental por la edad cronológica y se define como la razón entre la edad mental y la edad cronológica multiplicada por 100.

Puntuaciones típicas

Las puntuaciones típicas nos indican cuánto se separa el sujeto de la media del grupo de referencia, en función de lo que se separan los demás. La puntuación directa que obtiene un sujeto se transforma en otra puntuación en relación a la media del grupo pero tomando como unidad de medida la desviación típica de ese grupo. El cálculo de las puntuaciones típicas puede presentar valores decimales y valores negativos, y para salvar estos inconvenientes, suelen realizarse puntuaciones típicas derivadas. Ej: la escala T.

Existen además las puntuaciones típicas normalizadas que han sido creadas mediante la normalización de la distribución original de las puntuaciones directas en el test.

Puntuaciones independientes de la norma

Estas puntuaciones se fundamentan en la Teoría de Respuesta al Ítem y facilitan la idea de unidimensionalidad de la habilidad analizada. Las puntaciones obtenidas en un test no precisan ser referidas a los resultados normativos de un grupo, sino que representan, en sí mismas, unos valores determinados en la dimensión de la aptitud analizada, reflejando adecuadamente el nivel de habilidad del sujeto. Tienen la ventaja de realizar un perfil individual y preciso de cada sujeto que muestre las áreas fuertes y débiles.