Una prueba está estandarizada cuando tiene unos procedimientos claramente definidos para su administración y corrección. En los manuales se incluyen instrucciones para su aplicación y los datos del grupo normativo con el fin de comparar la puntuación obtenida por el sujeto evaluado con el grupo de referencia. Las partes de que consta un manual son: introducción, objetivos, descripción general que incluye una ficha técnica con la descripción de la prueba, fundamentación estadística, instrucciones para la aplicación, corrección e interpretación, ventajas y limitaciones de la prueba y áreas de aplicación e investigaciones recientes realizadas con ese tests.

El buen evaluador debe leer a fondo el manual antes de aplicar el test y prestar una atención especial a los siguientes aspectos:

  • Sobre la construcción de la prueba, debe estar atento a lo que mide, para qué sirve, a qué tipo de población va dirigida, si describe la muestra normativa, indica el proceso de creación de la prueba, sus revisiones, si las ha habido...

  • El manual describe detalladamente cómo debe realizarse la administración del test, las instrucciones que deben darse para su ejecución, el tiempo de aplicación máximo, la puntuación que se otorga a las respuestas del sujeto...

  • El manual describe con claridad los pasos a seguir para corregir y obtener los resultados de la prueba.

Cómo realizar una correcta administración de las pruebas de evaluación psicológica?

Al sujeto se le deben decir las palabras exactas indicadas en el manual y no una interpretación de las mismas. Cuando el evaluado solicite una aclaración, podrá dársela o no si lo permite el manual. Por lo general el autor tiene previstos algunos de los casos que con mayor frecuencia se pueden encontrar el evaluador, indicando en el manual la forma adecuada de proceder.

Cuando el examinador tenga poca práctica en la aplicación es recomendable que lea textualmente las instrucciones que deben darse al sujeto para la ejecución de cada prueba. Es importante también que esté atento a los tiempos máximos de ejecución de las pruebas. Este aspecto, junto a la observación de cómo realiza la tarea, aporta información cualitativa a la que debe estar atento el evaluador y que le será de gran utilidad si el objetivo es diseñar un programa de intervención psicológica.

Para la corrección y puntuación de las pruebas psicológicas, se deberán seguir las indicaciones correspondientes. Primero se realizarán las acciones oportunas para conocer la puntuación directa del test. Esta puntuación no nos informa todavía de los resultados que ha obtenido el sujeto, y puede ser malinterpretada debido a que no puede considerarse hasta que no se consultan los baremos del test y se transforma la puntuación directa obtenida en otro tipo de valores que son los que van a permitir comparar al sujeto evaluados con su grupo de referencia en la característica evaluada.

Cuando la prueba permite su corrección a través del ordenador es recomendable su utilización. Otra ventaja que ofrece la corrección automatizada es la economía de tiempo de los evaluadores y la capacidad de analizar grandes cantidades de datos y compararlos de forma simultánea con otros en su memoria.