Las medidas conductuales básicas o primarias son la frecuencia de aparición de una determinada categoría del sistema de categorías y la duración de la ocurrencia de dicha categoría, estas medidas se refieren a dos dimensiones diferentes y complementarias del comportamiento y a partir de las cuales se pueden obtener medidas derivadas o secundarias.

La frecuencia es una medida cuantitativa discreta que se mide en escala de intervalo, tiene su significado asociado a las condiciones concretas de la investigación y muy especialmente al tiempo de observación o de la sesión en la que se obtuvo, ya que es el resultado de contar el número de veces que el participante hace algo concreto. Para trabajar con registros procedentes de sesiones de distinta longitud o para comparar resultados de distintas investigaciones es necesario referirla al periodo de tiempo en el que se obtuvo, empleando medidas secundarias o derivadas: como la tasa y frecuencia relativa.

La tasa de la categoría se obtiene dividiendo su frecuencia por el tiempo total de observación (sesión o suma de sesiones) , y se puede considerar como una medida de densidad temporal de la categoría de conducta. La transformación de las frecuencias en tasas tiene la ventaja de haber transformado medidas cuantitativas discretas en medidas cuantitativas continuas.

La frecuencia relativa o proporción relativa es el resultado de dividir la frecuencia de la categoría por el total de eventos registrados en ese periodo de observación (la suma de las frecuencias de todas la categorías del sistema). Si el registro efectuado identifica no sólo las categorías sino también su orden de aparición podremos obtener medidas de microanálisis como son las frecuencias de transición.

La frecuencia de transición es el número de veces (en el tiempo de observación) que tras la ocurrencia de la primera conducta (i) ha tenido lugar la segunda (j). A partir de éstas podemos obtener otras medidas secundarias como las frecuencias relativas de transición dividiendo la frecuencia de transición del par de categorías en estudio por la frecuencia de la categoría de conducta antecedente del par en cuestión . Por la suma o acumulación de la duración de las ocurrencias podemos calcular la duración del flujo conductual. La duración de una categoría indica el número total de unidades de tiempo que ocupan todas las ocurrencias de la categoría durante el periodo de observación. La duración es una medida cuantitativa continua (admite valores intermedios) de razón (su escala tiene un cero absoluto). Con medidas secundarias o derivadas de la duración podemos calcular la duración media y la duración relativa.

La duración media de una categoría se calcula dividiendo su duración por su frecuencia. Si queremos tener una media comparable con otras investigaciones, entonces calcularemos la relación relativa o prevalencia dividiendo la duración de una categoría por el tiempo total de observación.

La intensidad es una medida menos frecuente en los estudios observables pues exige la aplicación de una escala ordinar que refleje los distintos grados de la presencia de una determinada conducta en un individuo o de los distintos grados en los que puede manifestarse un determinado rasgo conductual, y no todas las categorías conductuales admiten este tratamiento.