La enfermedad de Alzheimer fue descrita por primera vez por el neurólogo alemán Alois Alzheimer.

La describió en una paciente llamada Augusta, y los primeros síntomas que observó fueron que la paciente perdía memoria episódica. Posteriormente se iban deteriorando prematuramente otros procesos cognitivos, tales como la atención, hasta que finalmente murió cinco años después del inicio de su enfermedad. Tras su muerte, en la inspección de su cerebro observó un fuerte deterioro de la corteza y varias estructuras que no habían sido identificadas jamas, denominadas placas seniles o amiloideas (que las tienen los ancianos normales pero en mucha menor cantidad que los enfermos de Alzheimer), y ovillos neurofibrilares (que se hallaban dentro de las neuronas).

La enfermedad de Alzheimer tiene sus inicios en el lóbulo temporal medio, concretamente en las zonas encargadas de la memoria episódica. Esto produce amnesia anterógrada en los inicios de la enfermedad, y a medida que avanza, aparece la amnesia retrógrada. La enfermedad sigue avazando hacia los lóbulos parietales y acaba extendiéndose por todo el cerebro. La memoria implícita se conserva intacta hasta fases bastante avanzadas de la enfermedad. El Alzheimer solamente se puede diagnosticar con total certeza después de la muerte, hasta que el examen de los tejidos cerebrales no muestra la existencia de placas amilodieas y ovillos neurofibrilares.

La memoria implícita se mantiene mejor conservada en pacientes de Alzheimer que la memoria explícita (primero se deteriora la episódica y luego la semántica).

El Alzheimer tiene mayor incidencia sobre las mujeres que sobre los hombres. Sin embargo, esto no se atribuye a que genéticamente sean mas débiles con respecto a esta enfermedad, sino que se atribuye a que las mujeres tradicionalmente han ejercitado menos el cerebro debido a que la sociedad no las dejaba antiguamente entrar en formaciones de alto nivel. Si esta teoría fuera cierta, cuando las generaciones de esta sociedad actual en la que las mujeres estudian tanto (o mas) que los hombres llegue a la vejez, tendría que haber una incidencia equitativa entre géneros.