La evaluación neuropsicológica clínica infantil se centró inicialmente en identificar la presencia o ausencia de lesiones cerebrales, comparar las diferencias cognitivas entre los niños y adultos después de las lesiones y determinar el tipo y la naturaleza del déficit cognitivo específico asociado a las mismas. Tuvo gran importancia la búsqueda de un instrumento o prueba que permitiera localizar y lateralizar la lesión cerebral.

Actualmente el objetivo de la evaluación neuropsicológica infantil y adolescente gira alrededor de los siguientes supuestos:

  1. La neuropsicología establece una distinción entre las conductas que forman parte de un desarrollo normal y las que son consecuencia de alteraciones del sistema nervioso central, considerando el contexto socioambiental infantil.

  2. La neuropsicología intenta identificar y explicar los diversos trastornos o problemas de aprendizaje asociados al funcionamiento alterado del cerebro.

  3. Con el fin de mejorar la identificación e intervención tempranas, la neuropsicología evalúa el curso neuroevolutivo de los subtipos específicos de trastornos de aprendizaje,

  4. Además de evaluar los efectos del posible deterioro de las funciones asociado a enfermedades cerebrales degenerativas, los neuropsicólogos hacen un seguimiento de la recuperación de las mismas después de las lesiones cerebrales y de la neurocirugía.

  5. Los neuropsicólogos hacen hincapié en la comprensión de las patologías cognitivas, conductuales, intelectuales, motoras, de atención, memoria y personalidad asociadas a la lesión cerebral por traumatismo craneoencefálico.

  6. La neuropsicología investiga los trastornos psiquiátricos de niños con trastornos neurológicos graves.

  7. La neuropsicología ayuda al diseño de programas de rehabilitación, particularmente cuando se aplican dentro de un marco clínico integrador.

En consecuencia, la evaluación neuropsicológicva clínica debe ser lo suficientemente amplia como para contestar a las preguntas que motivan la consulta, a la vez que integra las variables del comportamiento, cognitivas, intelectuales, psicosociales y ambientales dentro de un marco del desarrollo nervioso.