Los motivos sociales son aquellos procesos psicológicos que mueven a las personas, o las impulsa, a pensar, sentir y actuar en una dirección determinada en situaciones que implican otras personas. Los motivos sociales son el recurso fundamental del que disponen las personas para manejar las situaciones a las que se enfrentan a lo largo de sus vidas.

El modelo de Fiske

Introduce cinco motivos sociales centrales, que incrementa la integración de la persona en los grupos, y favorecen su supervivencia física y psicológica. Considera fundamental el de pertenencia, porque en torno a él se organizan los cuatro que son la comprensión, el control, la potenciación personal y la confianza.

El modelo de Kip Williams

La aportación más conocida de este autor es el estudio del ostracismo, también denominado tratamiento silencioso, y definido como la exclusión consensuada de los privilegios comunes o de la aceptación social.

Su modelo gira en torno a la forma en que las personas se enfrentan a una valoración negativa. Otras dos necesidades según Williams, son el control sobre el propio ambiente social y la existencia significativa, que se refiere al hecho de que las personas necesitan que los demás reconozcan su existencia y las tengan en cuenta.

El modelo de Levine y Kerr

Estos autores, hacen hincapié en que la satisfacción del motivo de pertenencia no exige sólo un vínculo positivo con otras personas, sino, además, que dicho vínculo sea de elevada cantidad y calidad.

En relación con el motivo de pertenencia, hay tres aspectos a tener en cuenta:

  1. El motivo se orienta tanto a evitar la exclusión como a buscar la inclusión en las relaciones interpersonales.
  2. Su satisfacción o frustración van acompañadas de fuertes respuestas emocionales y cognitivas.
  3. Proporciona energía y dirección a la conducta, lo que se traduce en que la persona planifica su actuación para satisfacerlo