El escalamiento es el campo de la Psicometría cuyo objetivo es la construcción de escalas de medida; es decir, la construcción de instrumentos que permitan llevar a cabo mediciones para representar las propiedades de los objetos (estímulos, sujetos o respuestas) por medio de números, de acuerdo con unas reglas.

Hay dos supuestos básicos en todos los métodos de escalamiento:

  1. La existencia de un continuo latente o subyacente, a lo largo del cual varían los objetos psicológicos que se van a escalar, que no puede ser observado de forma directa.
  2. Los objetos psicológicos pueden situarse de forma ordenada a lo largo de ese continuo.

Ghiselli, Campbell y Zedeck (1981) señalaron que los estímulos son las cosas que los investigadores presentan normalmente a un sujeto con el propósito de elicitar una respuesta.

El objetivo del escalamiento de estímulos es determinar las características que los sujetos perciben en ellos y, por tanto, la respuesta del sujeto ante la presentación de los estímulos es una respuesta subjetiva que nos va a permitir deferenciarlos y escalarlos.