Concepto

La tartamudez o disfemia es un trastorno del habla que influye en la fluidez de la misma. No es una alteración en la competencia lingüística del sujeto, sino una alteración en la expresión hablada de la misma. Se la conoce también como disfemia para eliminar las connotaciones peyorativas del término tartamudez. La frecuencia en la población es baja y es mayor en niños que en adultos. Según el DSM-IV, la tartamudez se caracteriza por:

  • Alteraciones del habla como: repetición de sílabas, prolongación de sílabas, circunloquios (para evitar decir una palabra que causa problemas), pausas en la pronunciación (tanto de una palabra como de una frase);

  • Las alteraciones del habla provocan problemas en el desarrollo académico y social del individuo;

  • La existencia de un trastorno sensorial o motor en las partes relacionadas con la expresión hablada aumentan los problemas.

Según Johnson, la tartamudez presenta tres componentes: el lingüístico, el social y el comunicativo. El componente lingüístico comprende los problemas asociados al habla que caracterizan la tartamudez.

El componente social comprende las respuestas que las demás personas tienen al interactuar con un tartamudo. El componente cognitivo engloba las actitudes del tartamudo hacia la tartamudez (actitudes negativas) y hacia su problema.

Stournaras propuso una definición ampliada de la tartamudez con cuatro componentes o dimensiones:

  1. Dimensión lingüística: constituye los problemas de expresión hablada asociados a la tartamudez;

  2. Dimensión emocional: comprende las emociones negativas como la ansiedad la vergüenza que experimenta el sujeto tartamudo cuando se expresa;

  3. Dimensión comunicativa: comprende las relaciones entre el tartamudo y el interlocutor, que suelen ser alteradas;

  4. Componente cognitivo: comprende la baja autoestima que puede sufrir el tartamudo por ser incapaz de comunicarse correctamente con los demás e incluye las actitudes hacia la tartamudez.

Fiedler y Standop exponen que en la aparición de la tartamudez se dan dos fenómenos conocidos como efecto de consistencia y efecto de adaptación. El efecto de consistencia consiste en que cuando el sujeto lee un pasaje repetidas veces se dan los mismos problemas de tartamudez en todas las lecturas (en el efecto de consistencia el tiempo que pasa entre las lecturas del pasaje es relativamente amplio).

El efecto de adaptación consiste en que cuando el sujeto lee un pasaje repetidas veces y pasa muy poco tiempo entre las lecturas presenta resistencia a la tartamudez (la frecuencia de la tartamudez regresa a su estado inicial después de la adaptación, lo que se conoce como recuperación espontánea)

Clasificación

Existe una clasificación de la disfemia que agrupa a los tipos de disfemia atendiendo a los tipos de espasmos o bloqueos que presenta el sujeto:

  • Disfemia: tónica: el sujeto se bloquea en el inicio del discurso, y una vez consigue superar el bloqueo puede hablar sin interrupciones;

  • Disfemia clónica: el sujeto se paraliza o repite sílabas en cualquier parte de una frase o palabra;

  • Disfemia mixta: en esta disfemia se presentan tanto los rasgos de la disfemia tónica como los de la disfemia clónica.

También se ha desarrollado una clasificación evolutiva de la disfemia que atiende a las diferentes fases del desarrollo de la tartamudez. Así, existen cuatro fases:

  • Fase I: en esta fase se da una buena capacidad lingüística para la edad pero esta capacidad lingüística es superior a la capacidad de expresión, y el sujeto no es consciente de tener un problema;

  • Fase II: esta fase se caracteriza por que repeticiones espasmódicas mas lentas;

  • Fase III: el sujeto padece espasmos tónicos y sufre interrupciones evidentes, y justo despues el habla empieza de forma brusca. E esta fase el sujeto empieza a presentar los primeros síntomas de estrés y ansiedad;

  • Fase IV: aparecen contracciones musculares en zonas no articulatorias de la cara y el sujeto evita las situaciones en la que pueda tener que hablar.

Según la clasificación anterior la fase I se corresponde con la disfemia primaria, en la que el sujeto aun no padece estrés. Las fases II y III se corresponderían con la disfemia transicional, en la que el sujeto es consciente de su problema. La fase IV se corresponde con la disfemia secundaria y el sujeto presenta fuerte ansiedad y preocupación. La disfemia puede aparecer a los 3 años y desaparecer e los pocos meses (disfemia evolutiva), puede aparecer entre los 3 y 5 años y desaparecer en pocos años (disfemia benigna) o puede aparecer entre los 3 y 8 años y cronificarse (disfemia persistente).

Modelos explicativos

Hay muchos intentos explicativos de la tartamudez pero destacan el conductual y las teorías perceptivas del habla. El modelo conductual de Jhonson propone que el niño presenta de entrada algunos problemas en el habla, y si coincide con que tiene unos padres que le imitan burlonamente se genera en él ansiedad que le provoca ansiedad. Con el paso del tiempo, esa ansiedad acaba provocando que el niño no quiera hablar por que se han condicionado las emociones negativas a la actividad de hablar.

Las teorías sensoriales del habla postulan que el problema que tienen los tartamudos es un déficit sensorial auditivo que impide que les llegue un feedback de lo que están diciendo. Se han realizado experimentos en los que a un sujeto normal se le priva de un feedback correcto de lo que están hablando, observándose que los efectos que se producen el habla son parecidos a los de los tartamudos. En la actualidad se están proponiendo enfoques integradores que comprendan un amplio número de teorías, debido a que la enorme cantidad de teorías diferentes genera confusión en la comprensión de este fenómeno.