Videoclase

Thomas Hobbes en su obra 'Leviatán', tomando como referente la expresión latina 'Homo homini lupus', que viene a decir que el hombre es un lobo para el hombre, esbozó una definición de la naturaleza humana.

Estimaba el pensador inglés que el hombre, sin el freno de las normas sociales, no es más que un ser egoísta y brutal, cuya existencia se basa en la lucha, la fuerza y la violencia. Manifestaciones estas últimas a las que, sin género de duda, precede la pulsión humana de la ira hacia un otro. Según la psicología contemporánea, la ira, junto al placer, el amor y el miedo, es una de las emociones básicas que rigen el comportamiento del hombre como ser psicosocial. A esta emoción primaria que se presenta cuando un organismo es bloqueado en la consecución de una meta o en la satisfacción de una necesidad ha estado dedicada el curso de verano 'La ira: ¿pecado capital o privilegio divino?'. Celebrado en el Centro Asociado de la UNED en Ávila durante la primera semana de julio y organizado desde el Departamento de Psicología Básica II, el curso tuvo en su dirección al catedrático Enrique García Fernández-Abascal.