1.1. Antecedentes históricos

Las aproximaciones al estudio del aprendizaje tienen sus raíces en la filosofía de René Descartes (1596-1650). Antes de Descartes se pensaba que el comportamiento humano estaba determinado por la intención consciente y el libre albedrío. No se consideraba que las personas pudieran estar controladas por estímulos externos o por leyes naturales. (Las personas hacían el resultado de su voluntad y su intención deliberada).

Descartes reconoció que muchas cosas de las que hacen las personas son respuestas automáticas a estímulos externos sin abandonar la idea del libre albedrío y el control consciente, formuló una visión dualista del comportamiento humano el dualismo cartesiano.

Según el dualismo cartesiano existen dos tipos de conducta humana: voluntaria e involuntaria.

La conducta involuntaria consiste en respuestas automáticas a los estímulos externos y está mediada por un mecanismo especial denominado reflejo.

La conducta voluntaria no requiere estímulos externos, se debe a la voluntad consciente de actuar de una determinada manera.

Descartes asume que los estímulos externos son la causa de la conducta involuntaria, pensaba que los nervios transmitían la información de los órganos de los sentidos al cerebro y del cerebro a los músculos. (Pensaba que los animales no humanos eran los únicos que tenían conducta involuntaria), (Los humanos eran los únicos que realizaban acciones conscientes y voluntarias).

Descartes pensaba que la mente y el cuerpo se conectaban en la glándula pineal, cercana al cerebro.

El dualismo mente-cuerpo introducido por Descartes dio lugar a dos tradiciones intelectuales que constituyen la base del estudio del aprendizaje moderno:

  • El mentalismo que se ocupaba de los contenidos y el funcionamiento de la mente.

  • La reflexología del mecanismo de la conducta involuntaria.

Desarrollo histórico del estudio de la mente

Innatismo: Descartes pensaba que todos los seres humanos nacían con ideas innatas en la mente independientemente de la experiencia personal de cada ser humano. (Conceptos de Dios, de uno mismo y axiomas básicos de geometría).

Empirismo: Filósofos posteriores a Descartes como el británico John Locke (1632-1704) creía que todas las ideas de las personas eran aprendidas directa o indirectamente por la experiencia. ( los seres humanos nacen sin ninguna idea preconcebida ).

Locke explicaba que la mente es como una pizarra en blanco ( tabula rasa, en latín) y se iba rellenando mediante la experiencia sensorial.

El empirismo fue adoptado por filósofos británicos que vivieron entre los siglos XVII y XIX, conocidos como empiristas británicos.

Estas dos corrientes discrepaban acerca del contenido de la mente y cómo funcionaba.

Thomas Hobbes (1588-1679) propuso una alternativa a la postura de Descartes, aceptaba diferenciar entre conducta voluntaria e involuntaria, estando la conducta voluntaria controlada por la mente, discrepaba con Descartes en que al igual que los reflejos, la mente operaba de forma predecible y conforme a leyes. La conducta voluntaria estaba gobernada por el Hedonismo: Las personas tratan de lograr el placer y evitar el dolor.

Los empiristas británicos resaltaron un aspecto importante del funcionamiento de la mente, el concepto de asociación. (El empirismo asume que todas las ideas tienen su origen en las experiencias sensoriales). Los empiristas británicos propusieron que las sensaciones simples se combinan hasta formar ideas complejas por medio de asociaciones, consideraban que tales asociaciones eran los ladrillos de la actividad mental, detallando las leyes de la asociación.

Leyes de la asociación

Los empiristas británicos aceptaron dos tipos de leyes para establecer asociaciones; Leyes primarias y Leyes secundarias.

Leyes primarias de asociación: Formuladas por Aristóteles que propuso tres principios para el establecimiento de asociaciones; contigüidad, similitud y contraste.

Principio de contigüidad. Dos eventos ocurren juntos en el espacio o en el tiempo de forma repetida quedarán asociados. Ejemplo: (olor a salsa de tomate y espaguetis). Este principio es el más destacado en los estudios de asociaciones.

Principio de similitud. Dos ideas se asocian si son similares en algún aspecto. La similitud como base de formación de asociaciones ha sido confirmada por estudios actuales de aprendizaje, (Cusato&Domjan, 2001, y Rescorla&Furrow, 1977).

Principio de contraste. Dos ideas se asocian si tiene alguna característica contraria. Ejemplo: (si una es alta y otra baja). No hay ninguna evidencia de que utilizar un estimulo distinto de otro facilite la formación de una asociación entre ambos.

Leyes secundarias de asociación: Thomas Brown (1778-1820) propuso que la formación de asociaciones entre dos sensaciones estaba influida por un número de factores; la intensidad, la frecuencia y recencia con que las dos sensaciones ocurrían conjuntamente. Se consideraba que la formación de una asociación entre dos eventos dependía del número de asociaciones anteriores en las que cada uno de dichos eventos estaba involucrado y la similitud entre estas asociaciones pasadas y la que se forma en el presente. Los empiristas británicos no realizaron experimentos para determinar si las leyes eran validas.

La investigación empírica de los mecanismos de asociación comenzó en el siglo XIX con el trabajo del psicólogo alemán Hermann Ebbinghaus (1850-1909), para estudiar cómo se formaban las asociaciones, inventó las silabas sin sentido (combinaciones de tres letras por ejemplo bap). Experimento con el mismo, midió la capacidad para recordar, comprobando como la fuerza de las asociaciones mejoraba con el entrenamiento

Desarrollo histórico del estudio de los reflejos

Descartes se equivocaba al pensar que los mensajes sensoriales que iban de los órganos de los sentidos al cerebro y los mensajes motores que iban del cerebro a los músculos viajaban por los mismos nervios. Pensaba que los nervios eran tubos huecos y la transmisión neuronal involucraba gases denominados espíritus animales, viajando estos por los tubos neurales y entrando en los músculos haciendo que se hinchen y muevan.

Charles Bell (1774-1842) en Inglaterra y François Magendie (1783-1855) en Francia demostraron que eran fibras nerviosas distintas las que se encargaban de transmitir la información sensorial desde los órganos de los sentidos hasta el sistema nervioso central y la información motora desde el sistema nervioso central hasta los músculos. ( si se corta un nervio sensorial el animal es capaz de realizar movimientos, si se corta un nervio motor, el animal mantiene la capacidad de registrar información sensorial ).

John Swammerdam (1637-1680) mostró que la irritación mecánica de un nervio era suficiente para producir una contracción muscular.

Francis Glisson (1597-1677) demostró que las contracciones musculares no se debían a que los músculos fueran hinchados por un gas como Descartes argumentaba.

En el siglo XIX los procesos fisiológicos responsables de los reflejos se comprendieron mejor y el reflejo pasó a aplicarse a la explicación de un mayor rango de comportamientos.

Dos fisiólogos rusos Sechenov (1829-1905) y Pavlov (1849-1936) fueron los responsables de dichos avances.

Sechenov propuso que los estímulos no siempre elicitan respuestas reflejas de forma directa. En algunos casos un estimulo puede liberar a una respuesta que estaba inhibida.

Cuando un estimulo libera a una respuesta de la inhibición, la fuerza de la respuesta no dependerá de la intensidad del estimulo. Ejemplo: (Estimulo débil = pequeñas partículas de polvo, produce una respuesta mayor = estornudo)

La conducta voluntaria y los pensamientos están en realidad elicitados por estímulos débiles y apenas visibles. Sechenov no tomo en consideración que la conducta de los organismos no permanecía fija e invariable a lo largo de su vida, sino que podía verse alterada por las experiencias.

Pavlov demostró experimentalmente que no todos los reflejos son innatos. Mediante mecanismos asociativos se pueden establecer nuevos reflejos para los estímulos. Realizo este trabajo desde la tradición fisiológica de la reflexología en lugar de hacerlo desde la mentalista.

Gran parte de la teoría moderna de la conducta se ha construido sobre el concepto de: Reflejo estimulo-respuesta E-R y el concepto de asociación.

Los estudios actuales de aprendizaje han demostrado que existen conexiones: Estimulo-estimulo E-E y de estructuras asociativas modulares o jerárquicas (Shmajuk y Holland, 1998).

Descripciones cuantitativas de la conducta aprendida que no recurren a asociaciones han ganado terreno en algunas áreas (Gallistel 2000 y Gibbon 2001), han sido resaltadas por científicos que trabajan en la tradición skinneriana del análisis de la conducta por ejemplo (Mazur,2001). El análisis de tipo asociativo continua jugando un importante papel en investigaciones tanto fisiológicas como conductuales por ejemplo (Dickinson, 2001) , algunos han complementado los mecanismos asociativos con otro tipo de procesos, por ejemplo, (Denniston, Savastano y Miller, 2001; Miller y Escobar, 2001).