Componentes del sentido de Comunidad

El concepto de sentido de comunidad es complejo, se trata de un concepto que hace referencia tanto a lugares, como a personas o sentimientos e incluso para denominar el término se utilizan varias acepciones: sentido de comunidad, sentimiento de comunidad o sentido psicológico de comunidad. Para referirse a la experiencia individual se utilizan normalmente los términos de sentimiento o sentido psicológico de comunidad, mientras que para referirse al nivel de análisis grupal se suele utilizar el término de sentido de comunidad, siendo esta última la acepción más ampliamente utilizada. Sin embargo, existe bastante acuerdo en la importancia de definir los diferentes componentes o dimensiones que configuran el sentido de comunidad. También aquí los autores que lo han analizado han distinguido diferentes componentes.

Sarason (1974) señala que el sentido de comunidad consta de los siguientes componentes:

  1. Percepción de similitud con los otros miembros de la comunidad.
  2. Reconocimiento de la interdependencia que se da entre los miembros de la comunidad en cuestión.
  3. Deseo de mantener dicha interdependencia, que se traduce en comportarse con los demás como nosotros esperamos y deseamos que ellos se comporten con nosotros.
  4. El sentimiento de que uno es parte de una estructura social superior estable y de la que se depende.

El sentido de comunidad tal y como fue definido por McMillan y Chavis (1986) es un concepto multidimensional compuesto de los siguientes elementos:

  1. Membrecía: un sentimiento de pertenecer a la comunidad o de pertenecer a una red de relaciones sociales.
  2. Influencia: sentimiento de que las acciones de los individuos pueden influir en la comunidad a la vez que lo que ocurre en esta puede influir en el comportamiento de los primeros.
  3. Integración y satisfacción de necesidades: percepción de que aquello que los miembros de la comunidad necesitan lo pueden encontrar en la misma.
  4. Conexión emocional: creencia de que los miembros de la comunidad comparten una historia, un lugar y unas experiencias comunes.

Para estos autores, cada una de estas dimensiones consta a su vez de una serie de características.

1. Membrecía

El sentimiento de pertenencia a una red de relaciones sociales o membrecía está constituido por una serie de elementos que permiten al individuo diferenciar entre quien es parte de la comunidad y quien no lo es, y son:

  • Limites: designan a quienes pertenecen y a quienes no; proporcionan a los miembros de la comunidad seguridad emocional para la expresión de sus sentimientos y la satisfacción de sus necesidades. El lenguaje, los rituales o la ropa constituyen señales externas de identificación.
  • Seguridad emocional: Estos límites dan soporte y estructuran la seguridad que protege la intimidad del grupo, a veces para proteger la seguridad emocional el grupo hace uso de barreras físicas como es la delimitación geográfica de los barrios.
  • Sentido de pertenencia e identificación: implica el sentimiento, la creencia y la expectativa de que uno se inserta en el grupo y tiene un lugar en él. Implica también un sentimiento de aceptación del grupo, las expresiones que hacen referencia a "mi barrio", "mi grupo" son reflejo de este sentido de pertenencia.
  • Inversión personal: un individuo que trabaja para ser aceptado por el grupo, llega a tener la sensación de que se merece tener un lugar reservado en él. Otra consecuencia es que la pertenencia al grupo se convierte en algo muy valorado y significativo. La existencia de líderes en el barrio o la pertenencia a asociaciones constituyen un buen ejemplo de ello.
  • Sistema simbólico común: El conocimiento del sistema de símbolos de una comunidad es un prerrequisito para conocerla correctamente. Un sistema simbólico común permite el correcto funcionamiento de la vida social, incluso en la heterogeneidad, un sistema simbólico común permite el correcto funcionamiento de la vida social. Por ejemplo, cuando una persona se traslada a vivir a otra ciudad necesita conocer el funcionamiento y las normas sociales del nuevo contexto.

El sentido de comunidad se apoya en un sistema de relaciones dinámico que no tendrían porque sostenerse siempre en el dar y recibir con unos determinados miembros de la comunidad sino que podría ser desarrollado incluso cuando estas relaciones se dieran con otros miembros diferentes con los cuales el contacto ocurre durante un periodo de tiempo concreto y que puede que no se repita en un futuro.

La historia compartida, la experiencia mutua de los acontecimientos que tienen lugar en la comunidad y los símbolos comunes son elementos clave para construir el Sentido de Comunidad ya que proporcionan una forma de sentirse integrado y de ser reconocido como miembro de la misma.

2. Influencia

En lo que respecta al sentimiento de influencia reciproca de las acciones de la comunidad sobre el individuo y viceversa confluyen dos fuerzas opuestas que funcionan simultáneamente ya que si un miembro es relevante para el grupo aquél ejercerá influencia sobre el grupo y al mismo tiempo la cohesión del grupo permitirá la influencia de éste sobre sus miembros. De acuerdo con esto hay que destacar que:

  • Los miembros de una comunidad se sienten mas atraídos por ella cuando creen que tienen poder e influencia. El "empowerment" o potenciación de la comunidad está siendo cada vez más analizado como un elemento clave para la integración social (en este sentido véase el Capitulo 2).
  • Hay una estrecha relación entre la presión para la conformidad que ejerce la comunidad sobre sus miembros y el Sentido de Comunidad de estos.
  • La presión para la conformidad y la unanimidad hace que se produzca un consenso entre el individuo y la comunidad que favorece la cohesión y la unión.
  • Hay una influencia reciproca entre la comunidad y sus miembros.

3. Integración y satisfacción de necesidades

En cuanto al papel de la dimensión integración y satisfacción de necesidades o refuerzo sobre el Sentido de Comunidad hay que decir que:

  • El refuerzo y la satisfacción de necesidades son las funciones principales de una comunidad.
  • Las recompensas de las comunidades pueden ser status social de sus miembros, recursos con que cuenta y competencia de los demás miembros.
  • Otras necesidades individuales pueden llegar a saturar la capacidad de cumplimiento de las necesidades comunitarias por lo que estas se ven en la obligación de establecer prioridades internas que permitan la paulatina satisfacción de tales necesidades.
  • Una comunidad fuerte debe garantizar la posibilidad de que sus miembros sean capaces de satisfacer sus necesidades.

En la actualidad se están desarrollando por parte de los profesionales intervenciones que tienen como protagonista al ciudadano y como objetivo la satisfacción de las necesidades. Un ejemplo claro donde se han de consensuar las necesidades individuales y comunitarias son los presupuestos participativos, donde los vecinos de un mismo barrio se han de poner de acuerdo para priorizar sus necesidades y tomar decisiones consensuadas respecto a las inversiones presupuestarias que han de realizar las instituciones de la ciudad en sus barrios.

4. Conexión emocional

La conexión emocional estará determinada por el deseo de interactuar de las personas y de conseguir unas relaciones de calidad. Es un componente eminentemente afectivo, según esto hay que destacar que:

  • la interacción debe permitir la resolución de los problemas y la superación de las crisis individuales y grupales.
  • La creación de redes sociales y la percepción de apoyo social favorecen la conexión emocional.

El establecimiento de redes sociales en el propio barrio constituye un elemento esencial para la integración social. Estas relaciones de interacción y de conexión emocional se suelen producir más frecuentemente en el ámbito rural, de hecho las personas mayores suelen encontrar en estos contextos una ayuda que se proporciona de forma natural entre las redes y contactos que mantienen con los demás miembros de la comunidad. En cambio, en las grandes ciudades las personas mayores carecen de esta conexión emocional y la provisión de ayuda la proporcionan principalmente las instituciones (ej. la ayuda a domicilio).

Estos elementos del sentido de comunidad se forman a través de las relaciones dinámicas que mantienen sus respectivos sub-elementos, todos se encuentran en un sistema de relación recíproca que los convierte tanto en causa como en efectos. Las interrelaciones entre los cuatro componentes con sus respectivos sub-elementos hay que explicarlas atendiendo al contexto concreto que se estudie: la ciudad, el barrio, las residencias o los grupos juveniles.

En realidad, revisando la literatura empírica al respecto se puede constatar la existencia de cuatro componentes: relacional, territorial, simbólico y político (Sánchez, 2001 ). Mientras que las investigaciones muestran la presencia fundamental de los dos primeros como se ha podido constatar, el abordaje empírico de los restantes ha sido más escaso. El interés por el componente político lo resaltan autores como Heller (1989) cuando habla del poder colectivo en relación a la vinculación grupal como núcleo del desarrollo y de la eficacia personal o Rappaport (1986) con su concepto de empowerment entendido como potenciación o incremento de poder de la comunidad. En cuanto al componente simbólico este hace referencia a la comunidad cultural, a la necesidad de compartir valores comunes.

El concepto de comunidad es complejo y está ligado tanto a los aspectos objetivos del entorno físico como a los aspectos subjetivos de la interacción social. En realidad hay muchos niveles de análisis y una gran diversidad de temas interesantes sobre la comunidad que se abordan en la actualidad desde perspectivas interdisciplinares. También se está analizando su relación con una gran variedad de fenómenos sociales relevantes como la configuración de los barrios; la participación social; el apoyo social y las redes sociales; la calidad de vida; la privacidad; la inmigración o el desempleo, entre otros.

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