15.3. La inteligencia en la edad adulta y el envejecimiento

Concepciones de la inteligencia: inteligencia fluida y cristalizada

Perspectivas principales en el estudio de la inteligencia:

Psicométrica: resultados de la cognición centrada en el desarrollo de tests y medidas que permitirán evaluar y diferenciar a los individuos en función de sus habilidades en la resolución de diversas tareas.

Piagetiana: destaca la relación de la inteligencia con las habilidades sensoriomotrices y el pensamiento lógico, y su desarrollo mediante estadios durante la infancia y la adolescencia.

Cognitiva: analiza los componentes de procesamiento de información que subyacen a las habilidades intelectuales de los individuos y que se manifiestan en la resolución de los test de inteligencia y en las tareas cognitivas utilizadas por la psicología experimental del pensamiento.

Perspectiva psicométrica

Concepción unitaria de la inteligencia:

Dio lugar a tests de inteligencia como el Wechsler (WAIS): permite calcular el cociente intelectual a partir de las puntuaciones obtenidas en un conjunto de pruebas:

Escala verbal (decir el significado de varias palabras o explicar el significado de proverbios): se ha encontrado un mantenimiento de las habilidades en el aumento de la edad.

Escala manipulativas (no necesitan del lenguaje, como resolución de rompecabezas o finalización de figuras incompletas): patrón de disminución con la edad a partir de los 30 años.

Concepción no unitaria de la inteligencia:

Existencia de aptitudes y factores múltiples.

Cattell y Horn:

Inteligencia cristalizada:

Se mide a partir de tareas de vocabulario e información general que dependen más de la experiencia y el nivel cultural de los individuos.

Se mantendría e incluso se vería incrementada entre los adultos, al incrementarse también su experiencia y conocimientos.

En la vejez, especialmente entre los más mayores, podría existir un deterioro.

Inteligencia fluida:

Se mide a partir de tareas más abstractas, que requieren una respuesta rápida y dependen más de la base neurológica.

Se produce un deterioro de esta inteligencia en la edad adulta.

Este patrón diferencial del desarrollo de la inteligencia fluida y cristalizada se ha confirmado en diversos estudios, en diferentes países, aunque es probable que no se mantenga igual en todas las capacidades incluidas dentro de una u otra.

Estudios transversales, longitudinales y secuenciales

Diseños transversales:

Estudian a sujetos de diferentes edades en un mismo momento de medida.

Los estudios en la primera mitad del siglo pasado, mostraron un descenso en las habilidades intelectuales con la edad. Wechsler: “el deterioro de la capacidad mental con la edad es parte del proceso general de la senectud del organismo como un todo”

Estos estudios confunden edad y cohorte: los sujetos de cada grupo de edad pertenecen a generaciones diferentes por lo que tuvieron experiencias educativas y culturales diferentes, que pueden explicar los resultados peores en los tests.

Diseños longitudinales:

Se estudian a los mismos sujetos en diversos momentos de medida.

Son muy costosos en tiempo y están afectados por la mortandad experimental y por la generación ya que se estudia sólo una generación.

Permiten un acercamiento más preciso al cambio intra-individual, al desarrollo del individuo.

A partir de los años 70, los datos longitudinales muestran que existe un aumento entre los 40 y los 70 años en la comprensión verbal (habilidad cristalizada) y que las puntuaciones de los ancianos se mantienen al nivel de los adultos jóvenes. Estos resultados muestran la diferencia entre los resultados de ambos tipos de diseño.

Sesgos:

Muestras de individuos universitarios que seguían acumulando conocimientos y utilizando sus habilidades intelectuales de tipo académico en su vida cotidiana.

Tendencia a minusvalorar(al contrario que los transversales) el deterioro con la edad en la inteligencia, ya que los individuos que no abandonan el estudio que siguen siendo estudiados, son aquellos mas sanos activos y motivado.

Diseños secuenciales:

Se combinan estudios transversales y longitudinales, tratando de eliminar la confusión entre las tres variables básicas: edad, momento de observación y cohorte.

Resultados del deterioro de la inteligencia con la edad:

Aunque existen diferencias entre las diversas habilidades, no hay deterioro de la inteligencia durante la edad adulta.

Existencia incluso de un incremento en alguna habilidad, comprensión verbal.

Hasta los 60 años no parece haber ningún descenso relevante.

El descenso en las habilidades intelectuales es leve hasta edades más tardías, 74-81 años, a partir de las cuales se observa ya un descenso más pronunciado.

Resultados en el análisis de las diferentes generaciones:

Existencia de un incremento en las habilidades intelectuales a lo largo del siglo XX en las diversas generaciones: individuos nacidos en los 90 parecen tener un nivel de inteligencia superior a la que tienen sus abuelos nacidos en los años 20 o 30.

Esto puede ser debido a varios factores:

  • Extensión y mejora de la educación

  • Mejora en la alimentación

  • Mayor práctica con los tests de inteligencia

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