3.4. El desarrollo del concepto de objeto

La teoría de Piaget

Una de las líneas básicas del desarrollo sensomotor, según Piaget, es la que va del sujeto hacia los objetos y conduce el egocentrismo del recién nacido hasta el logro de una adaptación intelectual a los objetos del mundo externo en la que éstos adquieren una existencia independiente.

Primer y segundo estadio

En estos estadios el bebé no tiene la mas mínima noción de los objetos externos como algo separado de su propia actividad, son para él imágenes y sensaciones que dependen totalmente de su actividad sobre ellos. La desaparición de algún objeto interesante del campo visual del bebé no provoca ninguna conducta.

Tercer estadio

La coordinación de la prensión, primero con la succión y luego con la visión va a posibilitar un claro progreso en la exploración y adquisición de los objetos.

De esta manera aparecen una serie de conductas que muestran un avance significativo :

Acomodación visual a los movimientos rápidos, presión interrumpida, reacción circular diferida, reconstrucción de un todo invisible a partir de una fracción visible y supresión de los obstáculos que impiden la percepción. Todas estas conductas tienen en común el que muestran un progreso en la construcción del objeto permanente y en el hecho de que todavía no se ha alcanzado.

Cuarto estadio

En este estadio la búsqueda no está limitada al campo perceptivo de los objetos. La búsqueda de los objetos ocultos aparece a lo 8-9 meses y muestra la constancia o permanencia del objeto aunque este fuera del campo visual del niño, aunque con limitaciones.

Error A no-B – Conducta típica de los niños en el estadio 4 del desarrollo sensoriomotor, por la que el niño busca el objeto en el primer lugar en que vio que se ocultaba (A), aunque haya sido testigo de su desplazamiento a un nuevo lugar (B).

Quinto estadio

Ahora ya el niño resuelve el problema anterior y busca el objeto en el segundo lugar B en el que fue escondido. La información visual recibida es utilizada a la hora de buscar el objeto. Sin embargo, el niño es incapaz de buscar objetos mediante desplazamientos invisibles, es decir sin que haya visto donde se ha escondido el objeto.

Sexto estadio

A partir del año y medio el niño es capaz de buscar objetos que han sido escondidos mediante desplazamientos invisibles. El niño va a poder imaginarse, inferir que el objeto ha sido trasladado a otro lugar.

Tenemos aquí una conducta que muestra la adquisición del concepto de objeto en uno de sus rasgos principales: la constancia o permanencia. En estos momentos el niño posee los conceptos de espacio, tiempo y causalidad que le permiten lograr una representación completa y coherente de la realidad.

Estudios y concepciones teóricas recientes

Estudios sobre adquisición temprana de la permanencia del objeto

Están basados en la idea de que los bebés pueden tener un conocimiento subyacente de los objetos que no aparecen en las tareas de Piaget sobre la búsqueda del objeto oculto, pero que puede manifestarse con pequeñas modificaciones en las tareas piagetianas.

Para Piaget la incapacidad de buscar un objeto que ha sido escondido detrás de una pantalla o debajo de otro objeto, muestra que el objeto no tiene todavía una existencia independiente de la acción del sujeto.

Brower y Wishart ( 1972) en vez de ocultar el objeto, simplemente apagaron la luz. El bebé no podía ver el objeto pero si alcanzarlo y asirlo. Para Brower estos resultados ponían de manifiesto que los problemas del niño en la búsqueda del objeto oculto, no eran conceptuales, sino motores. El objeto está fuera de la vista pero no fuera de la mente. El niño no es capaz de coger un objeto que esté debajo detrás de otro.

Baillargeon y sus colaboradores comprobaron los tiempos que dedicaban los bebés de diferentes edades a mirar acontecimientos que implicaban objetos ocultos en situaciones posibles e imposibles. La lógica de estos estudios consiste en situar a los bebés ante acontecimientos o situaciones que incluyen objetos en movimiento, utilizando dos fases: habituación y prueba.

Durante la fase de habituación los bebés se familiarizan con los movimientos de los objetos y en la fase de prueba los objetos realizan movimientos posibles o imposibles.

Baillargeon comprobó que los bebes de 3 1⁄2 meses dedicaban más tiempo a mirar acontecimientos imposibles. De esta manera los bebés mostraban ya algún conocimiento de la existencia de los objetos ocultos.

El hallazgo que hemos mencionado antes de Bower muestra que los bebés mantienen un conocimiento perceptivo del objeto, aunque este no esté ya visible, pero este hecho no contradice la teoría piagetiana, ya que el propio Piaget considera que el desarrollo perceptivo afecta a la construcción sensoriomotora del concepto de objeto.

Fischer y Bidell defienden que los resultados encontrados a partir de los estudios de tiempos de mirada, como los de Baillargeon, pueden ser interpretados desde la concepción piagetiana sobre el desarrollo gradual del concepto de objeto.

Por lo tanto los trabajos de estos autores no contradicen necesariamente la teoría piagetiana, sino que existen adquisiciones perceptivas anteriores, relacionadas con las “ conductas de transición” típicas del estadio 3.

Estudio sobre la explicación del error A, no-B

El error típico del estadio 4 ( entre los 8 y los 12 meses) por el que los bebes buscan el objeto escondido en A cuando han sido testigos de que ha sido escondido en B, ha sido replicada en numerosas ocasiones. Diversos autores han comprobado que algunas veces los bebés, aunque cometan el error típico e incorrectamente busquen el objeto en A, miran sin embargo al lugar correcto B. Estos estudios muestran que cuando las conductas de alcanzar y mirar difieren, los bebés aciertan más veces con la mirada que con el movimiento de alcanzar y asir el objeto. Estas evidencias perceptivas no contradicen necesariamente la teoría piagetiana, sino que insisten en el carácter gradual de la misma.

Otros estudios han tratado de comprobar la posible influencia de diversas variables en la realización de la tarea. Wellman y otros han llevado a cabo un minucioso metanálisis de 30 de estos estudios que permite ofrecer una visión sintética de los resultados encontrados. Sus resultados confirman el efecto de diversas variables en la búsqueda del objeto escondido en B.

Concepciones teóricas recientes sobre el desarrollo del concepto objeto

Concepción de corte neurofisiológico: Diamond sostiene que los bebés en edades muy tempranas poseen ya conocimientos relevantes sobre las propiedades de los objetos, pero que solo con la maduración del córtex frontal entre los 5 y los 12 meses estos conocimientos anteriores sobre los objetos pueden ser puestos de relieve adecuadamente. Según Diamond el retraso de las conductas de búsqueda del objeto oculto proviene de la dificultad que tienen los bebés menores de 7 meses en organizar las secuencias de acciones medios-fines que implica la tarea.

Sobre el error A, no-B, Diamond postula como factores explicativos el desarrollo de las adecuadas habilidades de memoria y la inhibición de la respuesta dominante, ambos factores estarían afectados por los notables procesos de desarrollo cerebral durante el primer año de vida. En cuanto a la inhibición de la conducta dominante de búsqueda errónea en A, Diamond sugiere que esta conducta depende de la maduración del área motora suplementaria de la corteza frontal, que se produce entre los 5 y los 9 meses y sirve para inhibir diversos tipos de reflejos de la mano y coordinar mejor secuencias de acción manuales.

Concepción al enfoque de los procesos adaptativos: Munakata y otros parten de un análisis crítico de los trabajos recientes sobre el desarrollo del concepto de objeto, clasificados como pertenecientes al enfoque de los principios. Este enfoque sostiene que los niños al nacer vienen dotados de ciertos principios conceptuales innatos que orientan y restringen su relación cognitiva con el medio.

Desde este enfoque el retraso de las tareas de piagetianas de búsqueda no implica que los bebés no posean estos principios, sino que sería producido por determinados déficits en la actuación de algún sistema o capacidad secundaria, como el análisis y coordinación de acciones medios-fines.

Munakata parte del enfoque del proceso adaptativo. Este enfoque subraya el carácter adaptativo y gradual del desarrollo y pone el acento en el estudio de los procesos y mecanismos de interacción que subyacen a la conducta infantil y a sus sutiles cambios con el aumento de la experiencia.

Contenido relacionado