3.1. Capacidades del recién nacido: comunicación y acción sobre el medio

El recién nacido posee capacidades, algunas de ellas muy complejas. Puede alimentarse succionando y tragando, eliminar residuos, dormir, llamar la atención de los otros, reaccionar ante estímulos del entorno y actuar de alguna manera, aunque de forma muy básica.

El estudio de los bebés y los recién nacidos ha sido siempre complicado puesto que no se pueden utilizar con ellos los métodos que se utilizan con los niños mayores y los adultos, ya que no se les puede preguntar o dar instrucciones verbales. Sin embargo el desarrollo técnico nos permite realizar registros de diferentes aspectos fisiológicos, de la fuerza, de los movimientos de los ojos o imágenes cerebrales de las áreas que intervienen en la realización de determinadas actividades.

El estado en el que se encuentre el recién nacido influye en su capacidad. Por ejemplo el llanto intenso hace que no pueda prestar atención a otros estímulos. Su capacidad de atención es muy limitada y un exceso de estimulación puede perturbarle mucho.

El recién nacido tiene varios estados: sueño regular, irregular, inactividad alerta, actividad despierta y llanto. En el que mejor se puede estudiar sus capacidades es en el de inactividad alerta.

El recién nacido dispone de muchas capacidades variadas que se clasifican en tres grupos principales:

Sistemas Capacidades

Para transmitir información

Llanto, expresiones emocionales, sonrisa

Para actuar

Reflejos: succión, prensión, marcha, Babinski

Para recibir información

Percepción: visual, auditiva, táctil, etc

Sistemas para transmitir información

El niño nace dotado de sistemas para manifestar su estado. La manera que tiene de expresar su necesidad de alimento es mediante el llanto (el más importante). El llanto es una conducta que se produce como una respuesta refleja a un estado de malestar (temperatura alta, estimulación intensa, hambre, dolores...).

Veamos la clasificación que hace Wolff (1987) de los tipos de llanto:

  • El llanto básico es un llanto regular y rítmico, que generalmente está asociado con el hambre.

  • El llanto de cólera .

  • El llanto de dolor.

  • El llanto de demanda de atención, que aparece un poco más tarde, a partir de la tercera semana.

El llanto produce en las madres variaciones del ritmo cardíaco y en la conductividad de la piel, siendo el llanto de dolor el que más respuestas produce.

Otro medio de transmitir información es la expresión de la cara. En ella se ve manifestado el cansancio, el bienestar, la alegría, el desagrado. La sonrisa en un primer momento es puramente fisiológica, pero en poco tiempo adquiere un valor social.


Lo más llamativo es la capacidad que tiene el niño de interpretar expresiones emocionales de los otros. Ante una expresión de ira el niño desviará la mirada, mientras que una cara sonriente atraerá su atención.

Sistemas para actuar: los reflejos

El recién nacido dispone de una serie de mecanismos, denominados reflejos, que son conductas que se ponen en marcha de una forma relativamente automática cuando se producen determinadas condiciones.

Vamos a ver algunos reflejos del recién nacido:

Succión: Se estimula al introducir un objeto en la boca, con una respuesta de movimientos de succión rítmicos. Esto les permite la alimentación desde el nacimiento. La succión es un conjunto de conductas muy complejo, que se combina con una gran perfección.

Búsqueda: Se estimula al contacto con la mejilla, con una respuesta estímulo e inicio de movimiento de succión. Esto le permite orientar la boca hacia la fuente de alimentación .

Presión: Se estimula cuando algo toca la mano del niño, a lo que responde cerrando la mano y presionando el objeto. Esto les facilita el ir bien agarrado a la madre mientras es transportado.

Presión plantar: Se estimula al contacto con la base de los dedos del pie. El bebé responde flexionando los dedos y presionando el objeto. Esto es una conducta de nuestros antepasados los monos.

Marcha: Se estimula sosteniendo al bebé de pie y en estado de activación. Aquí el niño inicia movimientos de marcha, desaparece a los 2-3 meses. El significado está mal esclarecido.

Ascensión: Se estimula sostenido verticalmente y ante un obstáculo como un escalón. Su respuesta es de flexión de rodilla y levanta el pie. Desaparece a los 2-3 meses. Significado mal esclarecido.

Reptación: Se estimula tumbando al bebé boca abajo y poniéndole resistencia en un pie. Su respuesta es de realización de movimientos de piernas y brazos coordinados. Significado mal esclarecido.

Natación: Se estimula sosteniendo al bebé horizontalmente sobre el estomago en el agua. Su respuesta es de movimientos sincronizados de brazos y piernas. Desaparece a los seis meses.


Babinski: Se estimula a través de una presión suave sobre la planta del pie, del talón hacia los dedos. Su respuesta es la extensión de los dedos seguida de una flexión de los mismos. Desaparece hacia los 8-12 meses.

Moro: Se estimula con un sonido intenso, pérdida de sustentación, golpe sobre la superficie que sustenta al niño. Su respuesta es la apertura y luego cierre de los brazos y piernas, con cierre de manos sobre la línea media del cuerpo. Desaparece hacia los 6 meses. Conducta vestigial de posible utilidad para prevenir caídas y para mantenerse asido al cuerpo de la madre.

Parpadeo: Se estimula con la luz fuerte sobre los ojos. Su respuesta es cerrar los ojos y su significado es protegerse de la luz.

Patelar: Se estimula con un golpe debajo de la rótula. Su respuesta es la extensión de la pierna hacia delante.

Tónico-cervical : Se estimula tumbando al bebe hacia arriba girar la cabeza hacia un lado. Su respuesta es una extensión del brazo y pierna de ese lado y una flexión de los opuestos. Los ojos siguen la dirección del brazo extendido. Aparece en el útero y desaparece a los 3-4 meses. Facilitaría el establecimiento de la coordinación visión- prensión.

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