9.11. Tratamiento de la dependencia de la cocaína

11.1 introducción

El tratamiento mas eficaz en la dependencia de la cocaína es el psicosocial, puesto que no existe ningún tratamiento farmacológico eficaz para este trastorno. Estas dos afirmaciones continúan siendo vigentes en la actualidad.

11.2 Modelo del grupo de Yale

Este grupo ha propuesto una estrategia general de tratamiento basado en hipótesis y hallazgos. Se basa en que un grupo importante de pacientes solicita tratamiento en situación de consumo activo de cocaína, lo que se comprueba en el urinoanálisis, mientras que otro puede llevar muchos días sin consumir. En el caso de los primeros, el objetivo del tratamiento es interrumpir el consumo de cocaína, por lo que sería útil administrar fármacos catecolaminérgicos. Sin embargo, el problema en los pacientes que ya llegan abstinentes es la restauración del consumo. En este caso, los eutimizantes como el topiramato o el baclofen podrían ser útiles para prevenir las consecuencias de la exposición a señales condicionadas.

11.3 Tratamiento psicosocial

Eficacia y modalidades: Las intervenciones psicosociales modifican el consumo de cocaína en personas que presentan dependencia de esta sustancia. La prueba más clara, es el éxito de tratamiento conductista basado en los vouchers.

Entre las modalidades de tratamiento más habituales se ha estudiado la duración del tratamiento para analizar si esta tiene relación con eficacia del mismo, los resultados indican que la recaída se asoció significativamente con los tratamientos duración inferior a 90 días. Una cuestión de gran valor práctico es si tratamientos poco especializados o protocolizados tienen algún grado de eficacia, en este sentido la combinación del consejo individual y grupal se asoció con los mejores resultados en cuanto al consumo de cocaína durante el último mes y respeto las puntuaciones de la subescala de drogas de indice de severidad de la adicción.

En la actualidad el enfoque cognitivo conductual es el tratamiento psicosocial de uso más extendido. El manual elaborado por K. Caroll para aplicar este tratamiento de forma sistemática está traducido al español.

Intervención psicosocial la práctica clínica: El mecanismo de acción del enfoque cognitivo conductual consiste básicamente reducir el acceso a la cocaína y en evitar las situaciones de riesgo para el paciente. Con este fin el primer paso es llevar a cabo un análisis funcional del consumo de la cocaína. Además, hay que conocer lo más detalladamente posible todas las circunstancias que rodean al consumo. Esta exploración puede permitir organizar una red de contención alrededor del paciente que refuerce su propia capacidad de autocontrol.

11.4 Tratamiento farmacológico

Es muy importante recordar que cuando nos referimos a la eficacia de psicofármacos nos estamos refiriendo la eficacia de los psicofármacos en combinación con el tratamiento psicosocial. También debe tenerse en cuenta que la mayoría de las alternativas están siendo estudiadas hoy en día.

Disulfiram: si el consumo de cocaína está fuertemente asociado con el consumo de alcohol, la autoadministración de disulfiram puede reducir muy significativamente o incluso eliminar el consumo de cocaína. De esta manera, la exploración de consumo alcohólico se convierte en un aspecto clave. Si el paciente no consume alcohol, el disulfiram también puede ser útil, ya que este fármaco tiene efectos dopaminérgicos al reducir la actividad enzimática de la dopamina-Beta-hidroxilasa.

Agonistas dopaminérgicos: en general, no han mostrado ser eficaces los siguientes agentes: metilfenidato, mazindol, selegilina, bromocriptina, y amantadina. Sin embargo, este último agente podría ser útil en los pacientes que presentan abstinencia de cocaína elevada.