2.13. Efectos de las drogas sobre el comportamiento

Los efectos de las drogas psicoactivas pueden estudiarse en diferentes niveles, pero en última instancia, es necesario realizar un análisis conductual. De ello ocupa la farmacología conductual. La farmacología conductual se nutre de conocimientos que provienen del análisis experimental de la conducta y de la farmacología experimental. El concepto clave en la farmacología conductual es que el organismo está relacionándose en una interacción mutua con el ambiente en el que se desarrolla la conducta.

Desde esta perspectiva, la farmacología conductual intenta conocer los mecanismos conductuales y ambientales que median en los efectos de las drogas sobre comportamiento.

Como conductas no condicionadas se consideran aquellos comportamientos que implican actividades para que los sujetos no requiere ningún entrenamiento previo o ningún condicionamiento específico, ejemplos son actividad locomotora, la estereotipia, la ingesta de comida y bebida etcétera, es decir, en general todas aquellas conductas que forman parte del repertorio habitual de una especie, que son espontáneas y naturales en el entorno ambiental del sujeto.

Sin embargo, aunque los factores que regulan esas conductas naturales pueden depender de la historia evolutiva del especie, algunas respuestas no condicionadas pueden ser modificadas experimentalmente, esto fue lo que hizo Pavlov cuando estableció los principios del condicionamiento clásico. El condicionamiento clásico depende de los acontecimientos que anteceden a la respuestas, este procedimiento no genera conductas nuevas. El condicionamiento operante por el contrario es regulado por las consecuencias de la conducta más que por los antecedentes de la misma. Así las conductas operantes se establecen, se mantienen y se modifican por acontecimientos consecuentes a su manifestación, el condicionamiento operante es capaz de establecer respuestas nuevas, a través de un proceso de moldeamiento o de aproximación sucesiva.

Con frecuencia, la conducta que resulta de moldeamiento no se parece a la inicial, solamente examinando la historia individual del sujeto podría saberse bajo qué circunstancias ha evolucionado hasta el punto final.

Dos procesos empíricos se deducen del condicionamiento operante: el reforzamiento y el castigo, estos procesos son descriptivos de la relaciones entre la conducta y sus consecuencias y no explicativos. Las propiedades reforzantes o el castigo y otros estímulos dependen de las condiciones en que son presentados y no es una cualidad intrínseca de los estímulos. En una condición pueden actuar como reforzantes positivos y en otra como estímulos de castigo.

En el laboratorio, a los diferentes modos en los que los estímulos se presentan se llama programa de reforzamiento y la mayoría de los estudios con procedimientos de condicionamiento operante la variable dependiente principal es la frecuencia de respuesta. Asimismo la mayoría de los estudios sobre cómo afectan las drogas a la conducta han sido realizados con procedimientos de condicionamiento operante, sin embargo, ese tipo de investigación ha sido criticada con frecuencia por ser artificial y realizarse dentro de un laboratorio.

Sin embargo, este tipo de experiencias ha proporcionado gran conocimiento de cómo las drogas modifican el comportamiento y, aunque las situaciones de laboratorio son una simulación reducida de lo que ocurre en el ambiente natural, muchas veces las conclusiones obtenidas con estas metodologías pueden explicar lo que ocurre en condiciones reales.