2.3. Interacciones entre drogas

Dependiendo del tipo de efecto sobre el organismo, las interacciones entre drogas pueden ser de tres tipos aditivas, antagonistas, o sinérgicas.

  1. Aditiva: ocurre cuando las acciones de dos o más fármacos tomados al mismo tiempo se combinan, de manera que se suman para dar lugar a un efecto determinado. Este efecto se puede conseguir con una dosis doble de cada uno de los dos por separado.
  2. Sinérgico: cuando una droga potencia el efecto de la otra estamos ante una relación sinérgica, el efecto resultante es superior a la simple suma de sus efectos por separado. Un ejemplo de este tipo de relación es la combinación del alcohol y Diazepan cuando se administran juntos puede generar una depresión considerable del SNC hasta el punto de causar la afectación de funciones vitales como la respiración y latido cardíaco.
  3. Antagonismo: cuando la respuesta a una droga puede reducirse o anularse en presencia de otra se habla de antagonismo. En el caso de antagonismo hay que distinguir dos tipos.

El antagonismo farmacológico consiste en la unión de una droga a un receptor, pero sin actividad intrínseca o con muy poca. Como consecuencia un agonista no puede unirse a este sitio para activarlo. Dado que el antagonista se une pero no activa, el efecto resultante es un bloqueo de la actividad posible del agonista, en este sentido si el antagonista es capaz de disociarse del receptor decimos que hay un antagonismo competitivo, porque hay una cierta competitividad por el receptor entre agonista y el antagonista, lo cual quiere decir que a mayor concentración de agonista éste podría efectuar la activación del receptor. En caso contrario se habla de un antagonismo no competitivo.

El resultado en estos casos es una disminución de la potencia del agonista, sin embargo en el caso del antagonismo competitivo, un agonista puede alcanzar el receptor aunque esté presente el antagonista. En el caso del antagonismo no competitivo además de una reducción de la potencia, hay también una reducción de la eficacia. Un ejemplo típico de antagonismo no competitivo aparece en los receptores como el GABA, que es sobre el actúa el Diazepan. Un ejemplo de antagonismo competitivo es que naxolona o naltrexona receptores de la morfina o heroína.

En el tipo de interacción "antagonismo fisiológico" diferentes drogas actúan sobre distintas clases de receptores con efectos contrapuestos, por ejemplo una puede activar el sistema nervioso y otra inhibirlo, tal y como ocurre cuando se toman estimulantes después de un abundante ingestión de alcohol.

En general, cuantas más drogas se tomen mas situaciones complejas y no deseadas pueden producirse. Ese tipo de reacciones influyen en las denominadas respuestas idiosincrásicas de las drogas, se denominan así a los efectos no esperados porque no son habituales. En ocasiones, los alimentos y los aditivos de los mismos, pueden interactuar también con los efectos de ciertas drogas.