6.4. Programas socioconstructivistas

Vamos a analizar dos programas que incorporan de manera sistemática las filosofías socioconstructivistas para estimular a los estudiantes a solucionar problemas del mundo real y a comprender en profundidad los conceptos.

Fomento de una comunidad de aprendices

Ann Brown y Joe Campione han desarrollado un programa denominado Fomento de una Comunidad de Aprendices (FCL, del inglés Fostering a Community of Learners), que se centra en el desarrollo de la lectoescritura y la biología. Se desarrolla en escuelas de enseñanza primaria urbanas y es adecuado para niños de 6 a 12 años. La reflexión y el debate son dos dimensiones importantes del programa. En el FCL, los comentarios constructivos, el planteamiento de preguntas y dudas, y la crítica constituyen la norma.

El programa FCL destaca tres estrategias que estimulan la reflexión y el debate:

  1. la intervención de adultos como modelos,

  2. la enseñanza de niños por parte de otros niños, y

  3. la consulta en línea mediante el ordenador.

Escuelas para pensar

El programa Escuelas para Pensar (SFT, del inglés Schools for Thought) procura aunar aspectos del Proyecto Jasper, del FCL y de Ambientes Educativos Planificados y con Apoyo Informático (CSILE, del inglés Computer-Supported Intentional Learning Environments) en un ambiente de aprendizaje escolar.

Los tres programas centrales del SFT destacan la importancia de que los estudiantes piensen sobre problemas del mundo real. Las actividades basadas en problemas y las basadas en proyectos son los puntos centrales del currículo. En el SFT los currículos se elaboran de manera que incluyan Geografía, Geología, Ciencias Ambientales y Físicas, Historia y Lengua y Escritura.

Los tres programas del SFT comprenden un cambio en el ambiente de instrucción en el aula. Proporcionan a los estudiantes muchas oportunidades para planificar y organizar su propio aprendizaje y solucionar problemas. Estos programas motivan a los estudiantes a trabajar en grupo mientras aprenden y piensan. Es un intercambio recíproco continuo con sus compañeros, profesores y los expertos.

Los proyectos Jasper, FCL y CSILE destacan la importancia de ofrecer a los estudiantes y a los profesores oportunidades para considerarse parte de un equipo y miembros de una comunidad más amplia.

Los proyectos Jasper, FCL, CSILE emplean tecnología para romper el aislamiento del ámbito del aula. Se anima a los estudiantes a comunicarse electrónicamente con una comunidad de aprendices más allá de las paredes de su clase.

Los objetivos no son mejorar las calificaciones de los estudiantes en los exámenes. La evaluación se centra en alcanzar competencias precisas, de manera que la evaluación se coordina de forma continua con el aprendizaje y la instrucción, y se estimula a los estudiantes a que se autoevalúen.