6.3. Estructura de trabajo en grupos pequeños

Cuando estructuramos el trabajo de los estudiantes en grupos pequeños, debemos decidir cómo formar los grupos, crear habilidades grupales y estructurar la interacción grupal.

Composición del grupo

Los enfoques de aprendizaje cooperativo recomiendan en general que se formen grupos heterogéneos, diversos en cuanto a capacidades, antecedentes étnicos, nivel socioeconómico y sexo (Johnson y Johnson). El razonamiento que respalda esta recomendación es que maximiza las oportunidades de tutoría y de apoyo entre iguales, mejora las relaciones entre alumnos de distinto sexo y grupo étnico, y garantiza que cada grupo tenga al menos un estudiante que realice el trabajo (Kagan).

Una de las principales razones para formar grupos de alumnos con capacidades heterogéneas es que se benefician los estudiantes con un rendimiento inferior, quienes pueden aprender de estudiantes con un rendimiento superior. En los grupos heterogéneos, los estudiantes con mejores capacidades suelen asumir la función de "profesor" y explican los conceptos a los otros estudiantes.

Un problema con los grupos heterogéneos es que cuando se incluyen alumnos con una capacidad alta, media y baja los estudiantes con una capacidad media, quedan excluidos en parte, pues lo estudiantes de alta y baja capacidad crean una relación de profesor/alumno, que excluye a quienes tienen una capacidad intermedia.

Al formar grupos heterogéneos, étnica y socioeconómicamente, es importante prestar atención a la composición del grupo. Una recomendación es que la composición del grupo no sea demasiado evidente. Por ello, podemos variar distintas características sociales simultáneamente, como agrupar a una niña afroamericana de nivel económico medio, un niño blanco de nivel económico bajo, etc..

En los grupos mixtos, los chicos suelen ser más activos y dominantes. Por ello, cuando se mezclan niños y niñas, una función importante del profesor es animar a las niñas a hablar, y a los niños a dejar que ellas expresen sus opiniones y contribuyan al funcionamiento del grupo. Una estrategia general es que el número de niñas sea igual al de niños. En grupos de cinco o seis niños, en los que solo hay una niña, los varones suelen ignorar a la niña (Webb).

Habilidades para la formación de equipos

Un buen aprendizaje cooperativo en el aula requiere tiempo para pensar en las habilidades para la formación de equipos. Esto implica pensar en cómo iniciar la formación de un equipo al comienzo del curso escolar, ayudar a los estudiantes a escuchar mejor, ofrecerles oportunidades para que aprendan a contribuir al trabajo en equipo, permitirles que hablen sobre la importancia del coordinador del grupo y trabajar con estos para ayudarles a abordar las situaciones difíciles.

Estructuración de la interacción en grupos pequeños

Una manera de facilitar el trabajo de los estudiantes en grupos pequeños es asignarles diferentes funciones. Por ejemplo, considere las funciones siguientes que pueden asumir los estudiantes en un grupo (Kagan):

  • Motivador: estimula a hablar a los estudiantes callados y motiva al grupo.

  • Moderador: equilibra la participación de los estudiantes en el grupo

  • Coordinador: ayuda con el contenido académico.

  • Supervisor: asegura que el grupo comprende el material.

  • Controlador de la tarea: mantiene al grupo centrado en la tarea.

  • Secretario: escribe las ideas y las decisiones.

  • Controlador de ruidos: controla el nivel de ruido.

  • Encargado de mantenimiento: recoge y devuelve los materiales necesarios para el trabajo.