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La solución de problemas consiste en encontrar la manera adecuada de lograr un objetivo.

Pasos para solucionar problemas

Bransford y Stein exponen cuatro pasos para solucionar eficazmente problemas:

  1. Localice y plantee el problema. Antes de solucionar un problema es preciso reconocer su existencia.

  2. Desarrolle buenas estrategias para solucionar problemas. Una vez que los estudiantes localicen un problema y lo definan con precisión, tienen que elaborar estrategias para solucionarlo. Entre las más eficaces están el establecimiento de submetas y el empleo de algoritmos, heurísticas y análisis de medios/fines.

  3. Evalúe las soluciones. Después de resolver un problema no sabrá si la solución es eficaz hasta que la evalúe. Es útil haber definido unos criterios de eficacia de la solución.

  4. Piense de nuevo y redefina los problemas y la soluciones con el tiempo. Un paso final importante para solucionar problemas es repensar y redifinir continuamente los problemas y las soluciones adoptadas.

El establecimientos de submetas comprende la fijación de objetivos intermedios, que faciliten a los estudiantes el camino para alcanzar el objetivo o solución final.

Los algoritmos son estrategias que garantizan la solución de un problema. Los algoritmos adoptan distintas formas, como fórmulas, instrucciones y pruebas de todas las posibles soluciones. Los algoritmos son útiles para resolver problemas bien definidos. Pero como muchos problemas del mundo real no son tan directos, es necesario aplicar estrategias menos precisas.

El modelo heurístico comprende estrategias o reglas prácticas que pueden sugerir una solución a un problema, pero no garantiza su eficacia.

Un análisis de medios/fines es una estrategia heurística que permite identificar el objetivo (fin) de un problema, valorar la situación actual y evaluar las necesidades (medios) para disminuir la diferencia entre las dos situaciones. Este análisis también se denomina reducción de la diferencia.

Obstáculos para solucionar problemas

Algunos obstáculos frecuentes para resolver problemas son la fijación y la falta de motivación y de persistencia. Otra barrera para solucionar problemas es un control emocional deficiente.

La fijación consiste en emplear una estrategia previa, que impide afrontar un problema desde una perspectiva diferente y nueva. La fijación funcional es un tipo de fijación por el cual un individuo es incapaz de solucionar un problema porque considera los elementos que lo caracterizan únicamente en términos de sus funciones habituales.

La fijación mental es un tipo de fijación por la cual un individuo intenta solucionar un problema de una manera concreta que ha funcionado en el pasado.

Incluso si los estudiantes ya disponen de habilidades excelentes para resolver problemas, esto apenas importa si carecen de motivación para utilizarlas. Resulta especialmente importante que los estudiantes estén motivados internamente para afrontar un problema y persistir para encontrar una solución. Los estudiantes están mucho más motivados para solucionar problemas que pueden asociar a su vida personal que problemas de libro de texto, sin significado personal para ellos.

La emoción puede facilitar o limitar la solución de problemas. Los alumnos eficaces en la solución de problemas son capaces de controlar sus emociones y concentrarse en encontrar una solución al problema. La ansiedad o el temor excesivos pueden limitar especialmente la capacidad del estudiante para resolver un problema.

Cambios evolutivos

Una manera de estudiar los cambios evolutivos en la solución de problemas es el denominado enfoque de valoración de las reglas, que se basa en la habilidad infantil para utilizar eficazmente reglas para solucionar problemas según van creciendo.

Los niños pequeños presentan algunas desventajas que les impide resolver problemas eficazmente. Su falta de planificación, es especialmente notable, pese a que mejora durante la enseñanza primaria y secundaria.

Los mayores y los adolescentes solucionan mejor los problemas debido a sus conocimientos y estrategias. Los adolescentes poseen la capacidad mayor de controlar y manejar sus recursos para satisfacer eficazmente las demandas de una tarea de solución de problemas.

Aprendizaje basado en problemas y aprendizaje basado en proyectos

El aprendizaje basado en problemas destaca la resolución de problemas auténticos, como los que se presentan en la vida cotidiana. El aprendizaje basado en problemas se utiliza en un programa denominado YouthALIVE, del museo infantil de Indianapolis. Allí los estudiantes resuelven problemas asociados a las fases de concebir, planificar e instalar exposiciones; el diseño de vídeos; la creación de programas para ayudar a los visitantes a comprender e interpretar las exposiciones del museo, y realizan tormentas de ideas sobre estrategias para difundir esta información.

En el aprendizaje basado en proyectos, los estudiantes trabajan en problemas reales, con significado, y crean productos tangibles.

El aprendizaje basado en proyectos y el aprendizaje basado en problemas se consideran a veces sinónimos.

Los ambientes de aprendizaje basado en proyectos se caracteriza por cinco particularidades:

  1. Una pregunta clave. El proceso de aprendizaje comienza con una pregunta o un problema clave que hay que solucionar.

  2. Indagación real, situada en circunstancias auténticas. Mientras examinan la pregunta clave, los estudiantes aprenden sobre el proceso de solución de problemas en que están involucrados los expertos en la disciplina de interés, en contextos relevantes.

  3. Colaboración. Los estudiantes, los profesores y los participantes de la comunidad, colaboran para encontrar soluciones al problema.

  4. Andamiaje. Las tecnologías del aprendizaje se emplean para desafiar a los estudiantes a ir más allá de lo que harían normalmente en un contexto de solución de problemas.

  5. Producto final. Los estudiantes crean productos finales tangibles que responden a la pregunta clave.

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