4.5. Emoción y cognición: principales formulaciones teóricas

Vamos a hablar de la influencia que tienen los estados emocionales en los principales procesos cognitivos. Fundamentalmente, se han propuesto tres paradigmas:

  1. Los modelos de redes asociativas
  2. La teoría del afecto como información
  3. La teoría de la infusión del afecto

5.1. Modelo de redes asociativas

Este paradigma se inspira en los modelos de redes asociativas propuestos en su momento para explicar la disposición organizativa de la memoria semántica.

Este tipo de memoria se estructura en una red integrada por múltiples nodos; cada nodo representa un concepto o un evento y su significado. A su vez, los nodos se conectan entre sí formando subgrupos que sirven de base para la representación mental de proposiciones. Evocamos un concepto o evento cuando se activa la frase o conjunto de proposiciones de la que forma parte ese concepto; es decir, cuando se propaga la activación a los nodos que integran esa proposición.

En el modelo de Bower, las emociones básicas (alegría, tristeza, miedo, etc.) están representadas por nodos emocionales que se conectan con otras unidades de contenido semántico que hacen referencia al patrón de respuesta fisiológica propio de cada emoción, a las conductas y gestos con las que las expresamos, a los vocablos que empleamos para denominarlas y a situaciones típicas cuya evaluación desencadena tales emociones. Los nodos emocionales pueden activarse por diversos estímulos (ej. por una palabra que denota un estado emocional o por un hecho relacionado con el mismo). Cuando la activación alcanza un determinado nivel de umbral, la excitación se propaga desde los nodos emocionales a aquellos que producen el patrón de respuesta autónoma y de conducta expresiva propio de la emoción de que se trate.

Cuadro 4.2. Representación parcial de un nodo o unidad emocional de la estructura de redes asociativas (modificado de Bower, 1981).

Estos nodos afectivos se vinculan también a una serie de acontecimientos que ha estado relacionados con la emergencia de esas emociones en el pasado. Es decir, la información relativa a un evento se almacena en la memoria conjuntamente con la emoción que provoca, de manera que el estado emocional puede actual como una clave de recuperación que facilita la evocación posterior del evento.

No obstante, este paradigma presenta importantes limitaciones: presenta un código de representación único para elementos dispares como las respuestas fisiológicas, las características del evento instigador de la emoción o la experiencia emocional subjetiva; no diferencia entre cognición fría y caliente; no distingue entre conocimiento semántico y episódico de la emoción.

5.2. El afecto como información

Propuesto por Schwarz y Clore, según esta teoría, las emociones humanas conllevan una experiencia subjetiva y la experiencia de tales sentimientos tiene consecuencias relevantes en el procesamiento de la información. Enjuiciamos una situación determinada no tanto basándonos en la evaluación de sus características objetivas como en los sentimientos asociados a ella. Es decir, utilizamos nuestro estado afectivo como un heurístico o atajo cognitivo que nos permite simplificar el proceso de razonamiento. De este modo, se da una congruencia entre nuestro estado de ánimo en un momento determinado y las actitudes y juicios que elaboramos. El mismo acontecimiento puede ser enjuiciado de forma distinta en congruencia con el estado de ánimo del momento. En cierta manera, los sentimientos actúan aquí como señales que dirigen nuestras actitudes, los juicios que emitimos, las decisiones que adoptamos y la forma en la que procesamos la información.

Este modelo también tiene sus limitaciones: sólo explica los efectos de la congruencia del estado de ánimo en un reducido número de procesos cognitivos: la evocación de la información, la formulación de juicios y la toma de decisiones; igualmente el modelo supone un planteamiento de todo o nada, es decir, un efecto absoluto de la emoción sobre la cognición.

5.3. Modelo de infusión del afecto

El afecto no influye en términos absolutos sobre la cognición, sino a lo largo de un continuo. Este modelo proporciona un esquema en el que se especifican las diferentes condiciones de procesamiento a lo largo de las que el afecto influye, en grado variable, en la cognición.

La infusión del afecto se define como el proceso por el cual la información cargada afectivamente llega a incorporarse a los procesos cognitivos y eventualmente colorea sus resultados orientándolos en una dirección congruente con su tono afectivo. El modelo sostiene que el grado de infusión del afecto dependerá del tipo de procesamiento utilizado; y que, en ausencia de otros factores, en la elaboración de un resultado tenderemos a emplear el mínimo esfuerzo y la estrategia de procesamiento más simple que sea posible.

De acuerdo a este paradigma existen cuatro estrategias de procesamiento alternativo, que surgen de la combinación de dos factores:

  • El esfuerzo invertido (alto-bajo), es decir, la cantidad de tiempo y recursos que la persona está dispuesta a emplear para resolver un problema concreto
  • El tipo de tarea a realizar, que puede ser: abierta, que hace referencia a problemas constructivos cuya solución requiere un tratamiento novedoso de la información disponible; y cerrada, que alude a problemas reconstructivos para los que ya existe una solución predeterminada o fácil de intuir.

La combinación de estos dos factores, esfuerzo y tipo de tarea, da lugar a las cuatro estrategias básicas de procesamiento:

  1. Acceso directo (esfuerzo bajo/tarea cerrada) ⇒ Requiere recuperar de nuestra memoria una respuesta ya existente (ej. elegir una línea de metro, nuestra opinión acerca de la política, etc.)
  2. Procesamiento motivado (esfuerzo alto/tarea cerrada) ⇒ La información se recupera de la memoria de forma marcadamente selectiva, el acceso a ésta no es tan directo (por ejemplo, cuando evocamos sinónimos de una palabra en la realización de un crucigrama)
  3. Procesamiento heurístico (esfuerzo bajo/tarea abierta) ⇒ Emerge cuando no existe un protocolo de respuesta estandarizado ni una motivación de meta, y además se da falta de implicación personal o carencia de recursos de procesamiento (por ejemplo, una encuesta telefónica en la intentamos invertir el menos esfuerzo posible)
  4. Procesamiento sustancial (esfuerzo alto/tarea abierta) ⇒ Las personas utilizan sus recursos cognitivos para procesar los aspectos relevantes de la tarea a enfrentar y elaborar la respuesta adecuada. Esta estrategia de procesamiento se activa cuando la tarea es compleja, novedosa, de relevancia para el individuo, se dispone de una capacidad de procesamiento adecuada y no existe una motivación de meta específica.

Tanto el acceso directo como el procesamiento motivado, suponen la existencia de protocolos cerrados de respuesta (reconstructivos), que dejan poca opción a la infusión del afecto, mientras que este fenómeno se dará más en procesamientos más abiertos y constructivos (heurístico y sustancial).

Cuadro 4.3. Esquema del modelo multiproceso de infusión del afecto. El grado de infusión del afecto depende de cual de las cuatro estrategias alternativas del procesamiento (acceso directo, motivado, heurístico o sustancial, se emplee para analizar la información (modificado de Forgas, 1995).


RESUMEN DE LAS PRINCIPALES FORMULACIONES TEÓRICAS SOBRE LA INTERACCIÓN ENTRE EMOCIÓN Y COGNICIÓN

  1. Redes asociativas (Bower)
    • Propuesta: Cognición y emoción se integran en una red asociativa que incluye:
      • Una trama de nodos semánticos (conceptos o eventos y su significado)
      • Una trama de nodos emocionales (respuestas fisiológicas, expresión conductual y verbal, instigadores, etc. de la emoción)
    • La activación interactiva entre ambos tipos de nodos genera los efectos cognitivos-emocionales estudiados
    • Limitaciones:
      • Uso de un código único de representación
      • No diferencia entre emoción fría y caliente
      • No distingue entre conocimientos semántico y episódico de la emoción
  2. Afecto como información (Schwartz y Clore)
    • Propuesta: El estado afectivo momentáneo es utilizado como heurístico (atajo cognitivo) que simplifica el proceso de razonamiento
    • Limitaciones:
      • Explica el efecto del estado de ánimo sobre un número limitado de procesos cognitivos: evocación de información, formulación de juicios y toma de decisiones
      • Efecto absoluto (todo o nada) de la emoción sobre la cognición
  3. Infusión del afecto (Forgas)
    • Propuesta:
      1. Concepto de infusión. Proceso por el que la información con carga efectiva se incorpora a los procesos cognitivos
      2. El afecto influye de modo progresivo sobre la cognición dependiendo de la estrategia de procesamiento empleada:
        • Acceso directo (esfuerzo bajo / tarea cerrada)
        • Procesamiento motivado (esfuerzo alto / tarea cerrada)
        • Procesamiento heurístico (esfuerzo bajo / tarea abierta)
        • Procesamiento sustancial (esfuerzo alto / tarea abierta)

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