5.3. Control neural de la conducta sexual

Machos

Mecanismos medulares

Algunas respuestas sexuales están controladas por circuitos neurales de la médula espinal. Varones con una lesión que seccionó completamente la médula espinal han sido padres gracias a la inseminación artificial y la estimulación mecánica. Sin embargo, puesto que la lesión medular impide que la información sensitiva llegue al cerebro, estos hombres no pueden sentir la estimulación y no experimentan orgasmos.

Mecanismos cerebrales

La erección y la eyaculación están controladas por circuitos de neuronas que se localizan en la médula espinal. Pero los mecanismos cerebrales ejercen un control tanto excitador como inhibidor sobre dichos circuitos. Por ejemplo, los resultados de la estimulación táctil del pene pueden tener diferentes grados cuando su médico está realizando un examen físico o cuando un hombre ve a su pareja.

La amígdala forma parte del sistema que media en los efectos de las feromonas en la conducta sexual masculina. El área preóptica medial (APM) es la región del prosencéfalo más importante para la conducta sexual masculina. La estimulación eléctrica de esta región provoca la conducta de la cópula en el macho y la actividad sexual aumenta la frecuencia de descarga de neuronas del APM. La lesión de éste área suprime la conducta sexual masculina.

Los efectos organizadores de los andrógenos son la causa del dimorfismo sexual en el cerebro. El tamaño del núcleo sexualmente dimorfo (NSD) depende de la cantidad de andrógenos presentes durante el desarrollo fetal. La amígdala medial al igual que el área preóptica medial, es una estructura sexualmente dimorfa.

Los andrógenos ejercen sus efectos activadores sobre las neuronas del APM y regiones cerebrales asociadas. Si se castra a un roedor macho adulto, su conducta sexual cesa. Sin embargo, dicha conducta puede re-establecerse implantando testosterona directamente en el APM.

Hembras

Así como el APM juega un papel fundamental en la conducta sexual del macho, juega un papel similar en la conducta sexual de la hembra: el núcleo ventromedial del hipotálamo (NVM). La conducta sexual de ratas hembra puede activarse mediante una dosis inicial de estradiol seguida de progesterona. Los estrógenos disponen el escenario y la progesterona estimula la conducta sexual. Las inyecciones estimulan dicha conducta incluso en las hembras que se les han extirpado los ovarios.

Si se inyecta en el HVM una sustancia bloqueadora de la producción de receptores de progesterona, la conducta sexual del animal se interrumpe. El mecanismo por el que el estradiol favorece la sensibilidad de una hembra a la progesterona parece sencillo: el estradiol aumenta la producción de receptores de progesterona y esto aumenta mucho la efectividad de la hormona.

Parece probable que las erecciones del pene y el clítoris estén controladas por mecanismos cerebrales similares, puesto que derivan del mismo tejido embrionario.

Formación de vínculos de pareja

La monogamia no es siempre exclusiva: en muchas especies de animales, incluyendo los humanos, los individuos engañan en ocasiones a su pareja.

Además, algunas personas muestran monogamia en serie y algunas culturas, perdonan la poligamia. Pero no hay duda de que existen los vínculos de pareja en algunas especies entras las que se incluye la especie humana.

Varios estudios manifiestan una relación entre la monogamia y los niveles cerebrales de dos péptidos: la vasopresina y la oxitocina. En los machos la vasopresina juega el papel más importante. Se considera que ambos péptidos pueden intervenir en la formación de vínculos de pareja en los seres humanos: tras una relación sexual los niveles en sangre de oxitocina aumentan y las personas dicen sentirse calmadas y en bienestar (sentimientos compatibles con el estableci- miento de vínculos con la pareja).

La inyección de oxitocina produce relajación, disminuye la ansiedad y aumenta la confianza.

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