3.2. Cómo explicamos la conducta de los demás

La tendencia a explicar la conducta de los demás por causas personales, subestimando las influencias situacionales, se denomina "error fundamental de atribución" o "sesgo de correspondencia". Sin embargo, cuando explicamos nuestra propia conducta lo hacemos en términos de la situación. Este "doble rasero" que empleamos se conoce en Psicología Social como "efecto actor-observador".

Una explicación del efecto actor-observador es que tenemos perspectivas distintas cuando observamos de cuando actuamos. Cuando actuamos el ambiente domina nuestra atención. Sin embargo, cuando observamos actuar a otro, el otro es quien ocupa el centro de interés.

Otra explicación es que sobre nosotros sabemos que no siempre actuamos igual, y que nuestra conducta depende de las circunstancias, mientras que del otro no siempre tenemos esa información.

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