10.6. La conversación

Según Austin, el discurso se trata de actos de habla que tienen un componente o fuerza ilocutiva.

Por otra parte, existe un principio de cooperación que Paul Grice formuló a través de sus cuatro máximas cuya ausencia degrada la conversación:

  • Máxima de la cantidad. El mensaje debe ser informativo, pero no más de lo necesario.
  • Máxima de la calidad. Se debe decir aquello que se cree que es cierto.
  • Máxima de la relevancia. El mensaje debe ser relevante.
  • Máxima de la forma. El mensaje debe ser claro, evitando la ambigüedad.

Esta hipótesis se confirma mediante el paradigma de comunicación referencial de Krauss y Weinheimer que consiste en que dos participantes, separados por una pantalla, se comunican en una situación muy estructurada, en la que uno de ellos da instrucciones para que el otro sea capaz de seleccionar en cada ensayo un objeto o una figura entre varias posibles.

Además, Herbert Clark concibe la conversación como una actividad conjunta en la que ambos participantes comparten un conocimiento común basado en la copresencia física y lingüística en la situación de habla y en el hecho de pertenecer a la misma comunidad o grupo social compartiendo también la creencia común de que el oyente comprende lo que el hablante intenta comunicarle.

Deixis en la conversación

Además, el discurso presenta un carácter deíctico, en virtud del cual los referentes son identificados y localizados en relación con el espacio y el tiempo actual.

Estructura de la conversación

En el discurso cabe distinguir tres momentos:

  1. Apertura de la conversación. Casi siempre de modo vocativo, dirigiéndonos al otro hablante, siendo muy comunes también las fórmulas estereotipadas de inicio de contacto o un lugar común como hablar del tiempo atmosférico, etc.
  2. Turnos de habla. Sacks, Schegloff y Jefferso n consideraron que el uso de turnos en la conversación sigue tres reglas , en particular cuando hay más de tres intervinientes; quien está hablando puede elegir, mediante indicios verbales o gestuales, quién será el próximo hablante, si no se hace uso de la primera, cualquier hablante puede tomar la siguiente palabra, y finalmente, la persona que está hablando puede proseguir en el turno, aunque no está obligada a ello. Duncan y Fiske observaron que los cambios de turno ocurren principalmente en las pausas vacías.
  3. Cierre de la conversación. Existen ciertas señales de precierre que anuncian la proximidad del fin de la conversación. Además, la gente emplea un conjunto de estrategias para poner fin a la interacción conversacional.

Mediante un experimento por internet de Lee y Shin con 264 participantes que accedían al twitter de políticos varones candidatos en unas elecciones se observó que la interactividad es un factor clave en las reacciones afectivas a través de Internet.

Se distinguían dos tipos de twitters: muy interactivos, en los que el candidato intercambiaba mensajes con sus seguidores, y poco interactivos.

Así, se observó que los twitters interactivos daban lugar a una evaluación más positiva del candidato y a una mayor intención de voto. Por otra parte, la condición interactiva generó más pensamientos positivos hacia el candidato, pero sus seguidores identificaron peor los temas defendidos por él.