1.1. Componentes del lenguaje

Dada la complejidad del procesamiento lingüístico, existen especializaciones dentro de la psicolingüística, de forma que algunos investigadores se dedican a estudiar la forma en la que se identifican los fonemas, otros al reconocimiento de las palabras y el acceso a su significado, al procesamiento sintáctico en la comprensión de oraciones, etc.

El lenguaje está organizado en una jerarquía de componentes de distinta complejidad:

  1. Fonema: unidad más pequeña que establece distinciones de significado en una lengua. Unidades abstractas a diferencia de los fonos o sonidos fonéticos que son las realizaciones acústicas de cada fonema. El castellano tiene un total de 24 fonemas: 5 vocales más 19 consonantes, no obstante, esta cifra varía en las diferentes lenguas. El número más frecuente (moda) es el de 5 vocales, como sucede en lenguas tan distantes como el castellano o el japonés.
  2. Palabras o morfemas: unidades más pequeñas cargadas de significado (Prefijos y sufijos). Existen dos clases diferenciadas de vocabulario: palabras de contenido (sustantivos, adjetivos, verbos y algunos adverbios) y palabras de función o functores (determinantes, preposiciones, conjunciones, modificadores, verbos auxiliares), que no tienen contenido semántico pleno, pero modifican las relaciones de significado de las primeras.
  3. Oraciones o sintaxis: nivel de organización superior que permite combinar las palabras para formar oraciones. Las oraciones constituyen la verdadera unidad de significado del lenguaje humano (Estructura binaria: sintagma nominal y sintagma verbal).
  4. Discurso: nivel más alto de organización del lenguaje que se sitúa en el plano supraoracional, y que implica varias oraciones con unidad de sentido o coherencia.

Además de la coherencia, en el discurso es fundamental la existencia de inferencias, es decir, piezas de información implícitas que el lector añade basándose en su experiencia. Por otra parte, y dada su complejidad, el lector u oyente gestiona sus recursos cognitivos con el fin de construir y recordar el sentido general del texto sin perderse en los detalles.