7.3. La motivación de afiliación

Podría definirse el motivo de afiliación como la necesidad de establecer, mantener o recuperar una relación afectiva positiva con otra persona o personas. Se desarrolla en la infancia temprana.

Se preocupan por establecer o mantener relaciones afectivas con otras personas, no como un medio para conseguir un fin, sino como un fin en sí mismo. No siempre son los más populares en su entorno.

A veces el motivo de afiliación no implica sólo el hecho de relacionarse con los demás, sino más bien el miedo a ser rechazado, a quedarse solo, a ser desaprobado o a no tener la aceptación esperada en su grupo -McAdams pensó que era necesario un enfoque diferente que midiera sólo los aspectos positivos del motivo de afiliación y propuso estudiar el motivo de intimidad, en el cual se produce también la interacción social, pero dentro de un ámbito más privado, en el que es menos probable que se produzca el miedo al rechazo.

El motivo de afiliación representa en muchas ocasiones un deseo de no estar solo.

El motivo de intimidad representa un deseo de mantener relaciones íntimas de comunicación y contacto, sin que interfieran miedos de ningún tipo.

Patrón de comportamiento de las personas con motivo de afiliación elevado

  • Sus relaciones suelen ser más calidad y afectivas que las de las personas con una baja necesidad de afiliación.

  • Son personas que necesitan cariño y afecto continuo que les haga sentirse especiales.

  • Suelen tener bastante miedo al rechazo social y buscan continuamente la aceptación de su grupo, por lo cual, tienen a realizar conductas que creen que agradarán al grupo.

  • Tienen tendencia a evitar situaciones conflictivas en todo momento.

  • Prefieren las situaciones cooperativas a las competitivas.

  • No suelen obtener grandes triunfos en puestos ejecutivos que requieren cierta capacidad de mando.