7.1. La motivación de logro

Los motivos secundarios se caracterizan por no tener una base biológica clara y por ser aprendidos, esto es, determinados por la cultura.

Se desarrollan y configuran mediante la interacción entre los individuos y actúan, como los motivos primarios, activando y dirigiendo la conducta. No son necesarios para la supervivencia humana, pero juegan un importante papel en el desarrollo emocional de los sujetos, y son propios del ser humano.

Una vez adquiridos forman parte de nuestra personalidad, configurándola de forma diferencial.

En ocasiones configuran los motivos primarios hasta extremos inimaginables (por ejemplo, usar incómodos tacones porque están de moda; autolesionarse en nombre de la religión, etc).

Hay tres enfoques que intentan explicar los motivos secundarios:

  • Desde la prespectiva cognitivista

    • Formula clásica

    • Foermula más moderna

  • La perspectiva clásica

  • La perspectiva moderna

La motivación de logro es la tendencia del sujeto a buscar éxito en situaciones desafiantes que supongan un reto, es decir, que impliquen demostrar capacidad. Fue definida por Murray y por McClelland.

Winterbottom descubrió que hay una relación entre la motivación de logro de los niños y el estilo educativo practicado por sus madres: cuando éste da refuerzos de tipo emocional mostrando cariño, los niños tenían más motivación de logro.

Diener y Dweck comprobaron que hay raíces cognitivas en la motivación de logro, de modo que la autopercepción sobre las capacidades, así como factores de aprendizaje (experiencia anterior de éxito o fracaso) también influyen en el motivo de logro.

Patrón de comportamiento de las personas con motivo de logro elevado

  • Son personas que buscan el triunfo activamente evitando la rutina.

  • Su prioridad es conseguir desafíos venciendo obstáculos, luchando por alcanzar el logro personal.

  • Persiguen el éxito confiando en su esfuerzo, no en la suerte.

  • Asumen riesgos con facilidad, pero siempre teniendo en cuenta sus capacidades reales y calculando rigurosamente sus consecuencias. Evitan las tareas muy fáciles y las muy difíciles.

  • Suelen tener preferencia por las tareas en las que pueden obtener un feedback informativo sobre su desempeño, ya que ésto les permite autoevaluarse, corregir fallos y mejorar su ejecución en un futuro.