4.1. Conceptos sobre la acción

Componente cognitivo-componente motor

Los estudios sobre la acción se dividen en dos: los que se interesan por el componente cognitivo donde encontramos aspectos como la intención de actuar, la planificación de las etapas del acto motor y el orden que éstas han de seguir; y el componente puramente motor encontramos la precisión del movimiento, la fuerza de ejecución y aspectos temporales del mismo. Todos estos componentes trabajan para alcanzar una meta común, sin embargo, funcionan de manera independiente y se llevan a cabo por áreas diferenciadas del sistema motor.

Meta interna-meta externa

Toda acción está guiada o desencadenada por metas. Las metas pueden ser internas: motivaciones internas, intención o voluntad; o externas: desplazarnos, coger un objeto, interactuar con personas, imitar un gesto. Estas acciones se diferencian en los procesos que se suceden hasta que la acción es implementada en las órdenes motoras. Cada meta no se corresponde con una sola acción. Una misma acción, se puede realizar de distintas manera y un mismo movimiento se puede llevar a cabo para realizar metas diferentes.

Organización somatotópica

Es la forma en que se encuentran representadas las acciones en la corteza cerebral. La corteza motora está organizada de esta forma, esto es, distintos grupos de efectores se localizan en distintas regiones. Su extensión en las mismas depende de la importancia del efector y el grado de control  necesario para su manipulación. Penfield y Rasmussen, realizaron un mapa de la corteza motora primaria donde situaron las representaciones de las distintas partes del cuerpo humano. Estas representaciones somatotópicas son flexibles y permiten observar la plasticidad de la corteza motora primaria (por ejemplo: Tocar el piano puede cambiar el tamaño de la representación de los dedos en la corteza motora primaria CMP).

Hoy día estas representaciones se estudian de forma menos invasiva mediante la resonancia magnética funcional y la estimulación magnética transcraneal. Esta organización somatotópica es cruzada, es decir, en la corteza motora primaria se representan los efectores de la parte contralateral del cuerpo. Se ha hallado una organización similar en la corteza premotora y parietal de primates usando estimulación eléctrica. Recordemos que esta organización es cruzada a excepción del cerebelo, donde es ipsilateral.

Jerarquía de los componentes motores

Los componentes del sistema motor forman una jerarquía con múltiples niveles de control, en la que se observa su procesamiento distribuido. Cada uno de los distintos niveles está localizados en regiones específicas del sistema motor. En los niveles superiores (área motora suplementaria y corteza premotora) se construye la idea del movimiento, siendo los niveles inferiores (la médula espinal) los que lo trasforman en ordenes motoras específicas a los músculos. La médula a su vez también es capaz de realizar movimientos (reflejos motores) sin el control de niveles superiores.

Esta jerarquía motora también se puede apreciar en los movimientos complejos. En nuestra vida diaria, la mayoría de los movimientos son compuestos, es decir, están formados por una secuencia de movimientos. Estas secuencias no son el resultado de la unión de movimientos independientes, sino  que están guiados por representaciones jerárquicas, en las que los distintos componentes de un movimiento se agrupan formando una unidad.