2.4. Neuropsicología

Disociación simple y disociación doble 

Son dos métodos empleados en neuropsicología para el estudio de la relación entre distintos patrones de lesión cerebral y diferentes déficits cognitivos.

Disociación simple: consiste en la evaluación de dos grupos de sujeto con patrones de lesión cerebral diferentes en cada grupo durante la realización de dos tareas cognitivas distintas pero de complejidad similar (por ejemplo memoria a corto plazo y memoria a largo plazo, sujetos lesiones hipocampo y controles). Existe una disociación simple cuando los dos grupos de sujetos sólo se diferencian en la ejecución en una de las tareas. Así la región lesionada en el grupo con peor rendimiento, podría estar relacionada con los procesos necesarios para realizar dicha tarea. Críticas: Plantea problemas como el de la asimetría entre tareas. La mayor dificultad de los pacientes en una de ellas podría deberse a una asimetría en la dificultad entre estas.

Disociación doble: más complejo pero elimina este tipo de problemas. También requieren dos grupos de sujetos y dos tareas experimentales. El requisito para describir una disociación doble es que cada uno de los grupos muestre dificultades en una tarea distinta y muestren preservada la ejecución en la otra tarea (por ejemplo grupo lesión frontal sólo hace mal la tarea (A) de memoria a corto plazo y el grupo 2 lesión hipocámpica sólo hace mal la tarea (B) de memoria a largo plazo). Críticas: la lesión en una región dada, puede favorecer el malfuncionamiento de otras regiones intactas.

Estudios de grupo y estudios de caso único

Los estudios de grupo han sido a menudo criticados como inapropiados en neuropsicología humana desde la variabilidad que tienden a mostrar los pacientes asignados a dichos grupos. En este sentido muchos señalan que no existen dos lesiones cerebrales idénticas. Para otros, el estudio de casos únicos especiales constituye una vía alternativa al anterior en el establecimiento de relaciones entre patrones lesionales y patrones conductuales. El estudio de disociaciones dobles en sujetos con déficits únicos permiten aislar las operaciones que contribuyen a la realización de una tarea. Sin embargo la metodología del caso único pierde potencia inferencial a la hora de localizar procesos cognitivos. La mejora de la resolución espacial de las técnicas de neuroimagen supone una de las vías para resolver el problema de la variabilidad entre grupos de pacientes con lesión cerebral.