12.6. Dificultades de aprendizaje en matemáticas

Es inusual encontrar problemas de aprendizaje aislados en matemáticas, pero sí es frecuente hallarlos en niños con discapacidades de aprendizaje no verbal (DANV). La prevalencia de las discapacidades en el aprendizaje de las matemáticas (DAM) es aproximadamente del 5 al 8% de la población en edad escolar. Las DAM se asemejan a los trastornos de lectura en que son muchos los procesos implicados en el conocimiento de las matemáticas.

Geary propone 3 subtipos de DAM:

  • Subtipo procedimental: las habilidades de estos escolares son similares a las de un retraso en el desarrollo, por lo que suelen mejorar con la edad y el curso escolar.

  • Subtipo de la memoria semántica: se mantiene a lo largo de los cursos escolares. Estos niños también suelen presentar trastornos de lectura, problemas de memoria y de recuerdo de los conocimientos matemáticos. Se ha hipotetizado que este subtipo está asociado a una disfunción hemisférica izquierda debido a los problemas de recuperación de la información.

  • Subtipo visoespacial: estos niños experimentan dificultades con las representaciones espaciales, alineamiento de columnas, comprensión de las relaciones entre número y cantidad y tienen problemas de percepción. Sin embargo, no tienen problemas de lectura. Se hipotetiza que el déficit en este subtipo se relaciona con una disfunción del hemisferio derecho.

Desarrollo de las capacidades matemáticas

Contar es una habilidad fundamental en el aprendizaje de las matemáticas durante el desarrollo infantil normal.

Las destrezas para establecer correspondencias uno a uno al contar, ordenar y correctamente los números y entender las clasificaciones y categorizaciones de objetos son requisitos prematemáticos.

Las investigaciones con niños con DAM indican que:

  • No entienden el proceso de contar que es la base de las habilidades matemáticas

  • Experimentan dificultades significativas para solucionar problemas de cálculo aritmético.

  • No progresan desde la estrategia de contar con los dedos hacia el procesamiento automático de los últimos años de la escuela elemental.

  • Las habilidades de solución de problemas y de recuperación de la memoria de los conocimientos numéricos no están bien establecidas.

  • Estas dificultades podrían estar relacionadas con las limitaciones para almacenar información y recuperarla posteriormente de forma eficiente.

Correlatos neuropsicológicos de las discapacidades en el aprendizaje de las matemáticas

Las habilidades de memoria operativa estaban relacionadas con las dificultades en matemáticas.

Las funciones ejecutivas son un área problemática para los niños con DAM. Para resolver un problema matemático hay que concentrar la atención en la tarea actual e inhibir las respuestas a los materiales irrelevantes.

Estas habilidades, junto con la memoria operativa, son importantes para el éxito en matemáticas, pero parece que los escolares con DAM tienen problemas en ambas.

Los alumnos con DAM son menos precisos que sus compañeros a la hora de evaluar si las respuestas a los problemas aritméticos son correctas o no. Esta dificultad se relaciona con la capacidad de supervisar qué es lo que tienen que hacer y estimar si ya han proporcionado la respuesta correcta.

Contribuciones neurológicas a las habilidades matemáticas

Se ha observado que los matemáticos presentan un aumento de la sustancia gris en áreas parietales bilaterales y del volumen de las áreas inferiores bilaterales de los lóbulos frontales. Estas regiones se relacionan con el cálculo aritmético y el procesamiento visoespacial. Las diferencias cerebrales podrían deberse a la experiencia y/o una predisposición genética.

La formación a largo plazo en una disciplina matemática podría conducir a cambios cerebrales que facilitaran la habilidad matemática.

Implicaciones para la evaluación

Hay varias medidas estandarizadas que evalúan conjuntamente lectura, matemáticas y escritura. Sin embargo, hay muy pocas pruebas especialmente diseñadas para examinar las matemáticas. La prueba de claves para el diagnóstico matemático y aritmético – 3, es una de las habitualmente empleadas en la evaluación matemática directa. Está diseñada para niños con edades comprendidas entre los 4 años y 6 meses a los 21 años. La prueba evalúa numeración, álgebra, geometría, medidas, probabilidades, cómputo mental, conocimiento de principios básicos, solución de problemas y estimación.

Para niños más jóvenes, la prueba de habilidades matemáticas tempranas que evalúa la comprensión temprana básica de números, cantidades y principios matemáticos.

Otros métodos para detectar si los niños están en una situación de riesgo de padecer problemas de aprendizaje en matemáticas consisten en evaluar la capacidad de contar, de comprender cantidades mediante una línea numerada y de nombrar números rápidamente.

Los escolares que experimentan dificultades con la correspondencia entre grafemas y fonemas también tienen problemas para asociar números y símbolos.

Implicaciones para la intervención

El uso de señales visuales y la experiencia directa con materiales resultan muy beneficiosos para los alumnos que no dominan los conceptos matemáticos básicos (números, cantidades...) las regletas Cuisenaire combinan colores y longitudes para representar los números del 1 al 10. Estas regletas se emplean para que los niños combinen y emparejen colores para entender la resta o la suma. Otras ayudas visuales, tales como líneas numeradas, también facilitan la comprensión de las relaciones entre números.

Se considera que practicar funciones ejecutivas básicas beneficiará a estudiantes con DAM.

Resumen: Aunque existe evidencia de que la excelencia en capacidad matemática se relaciona con el funcionamiento del lóbulo parietal, aún no se han constatado diferencias neuroanatómicas y neurofuncionales entre niños con y sin DAM.

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