4.3. Neuropsicología. Técnicas de neuroimagen

Mientras que los ERP permiten una evaluación dinámica de la actividad cerebral, las técnicas de tomografía axial computarizada (TAC) y de resonancia magnética (RM) permiten comparar posibles diferencias estructurales entre niños con trastornos del desarrollo y controles normales.

Tomografía axial computarizada (TAC)

La tomografía axial computarizada (TAC) permite visualizar la anatomía cerebral para determinar la existencia de lesiones focales, cambios estructurales y tumores. En un TAC se usa un fino haz de rayos X que gira 360º alrededor del área que se va a explorar. Cada sección TAC (corte) se obtiene independientemente y puede repetirse.

Los datos resultantes se transforman mediante análisis de Fourier en una escala de grises para crear una imagen.

Ventajas de la TAC: el poco tiempo necesario para obtener una imagen y la posibilidad de repetir una única sección si ocurre un movimiento o cualquier otro artefacto.

Limitaciones de la TAC: la resolución relativamente baja con la que se visualizan las estructuras de sustancia gris y sustancia blanca y que las secciones TAC se obtienen según un plano axial, lo que limita la visualización de los lóbulos temporales y la fosa posterior. Se usa radiación en las exploraciones mediante TAC para poder obtener las imágenes.

Resonancia Magnética (RM)

La resonancia magnética (RM) permite examinar de modo no lesivo las estructuras neuroanatómicas en un cerebro vivo. Con la RM se visualiza el tejido cerebral de forma casi similar a la de un estudio postmortem, con una nitidez superior a la de las exploraciones con TAC.

El equipo de RM incluye una gran bobina magnética cuyo campo magnético tiene una intensidad de hasta 3 teslas2 (T) para su aplicación a seres humanos y de hasta 7 T en el caso de animales. La tesla es la unidad que indica la intensidad de un campo magnético.

Una RM consiste en un conjunto de varias secuencias complementarias. Las exploraciones rutinarias usan secuencias en T1 y T2. Las imágenes ponderadas en T1 proporcionan excelentes detalles anatómicos de la mielina y las anomalías estructurales. Las ponderadas en T2 son sensibles al contenido de agua de los tejidos y se emplean para determinar la extensión de las lesiones.

Las exploraciones mediante RM no son lesivas y no usan radiación, están bastante libres de riesgo, pero son costosas y solo se hacen cuando se sospecha una anomalía cerebral. Son más sensibles que el TAC para localizar lesiones y cuando se unas una sustancia de contraste como el gadolinio se puede diferenciar tumor del edema que lo rodea.

La RM ha sustituido a la evaluación neuropsicológica para este fin en casos en que se sospecha la existencia de tumores o lesiones. Este tipo de evaluación neuropsicológica sigue siendo sensible a daños sutiles o a daños a nivel microcelular que la RM no puede detectar.

Resonancia Magnética funcional (RMf)

La resonancia magnética funcional (RMf) es una técnica que se usa principalmente en investigación. Permite cartografiar el flujo o volumen sanguíneo cerebral así como los cambios en el volumen sanguíneo cerebral, su flujo y su grado de oxigenación. Es una de las técnicas más avanzadas.

Investigaciones con RM

La RMf permite estudiar la activación cerebral mediante secuencias de imagen ecoplanar (secuencia EPI). Esta técnica no usa sustancias radioactivas para visualizar el cerebro. La sustancia de contraste se considera inocua.

Esta técnica no lesiva permite a los investigadores explorar la relación entre el aumento de actividad metabólica en diferentes regiones locales del cerebro durante tareas cognitivas o perceptivas y de este modo identificar las regiones corticales involucradas en diferentes funciones.

Dislexia

En las investigaciones sobre dislexia usando imágenes de RM se encontraron diferencias específicas de la dislexia en regiones neuroanatómicas implicadas en el procesamiento del lenguaje. Los mejores lectores tienen regiones más amplias en la parte central del cuerpo calloso que los peores lectores.

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