9.4. El emprendedor

Emprendedor, directivo y técnico

Emprendedor vs directivo vs técnico, según Gerber (1997)

Gerber (1997) propone que el emprendedor tan sólo existe un breve lapso de tiempo. Para este autor la mayoría de las personas que montan un negocio, aunque sienten el impulso emprendedor, posteriormente, cuando la empresa ha alcanzado cierto desarrollo, este estímulo normalmente desaparece.

El emprendedor orienta su pensamiento al futuro. Necesita el control de los recursos para convertir su proyecto en realidad, y es un generador de cambios. Fuerza desequilibradora.

El directivo –gestor o administrador- es pragmático. Planificación, orden y predicibilidad. Gestión eficiente de los recursos existentes.

El técnico se centra en el trabajo concreto: el presente. Se centra en el trabajo y en la realización. “Si quieres que algo se haga, hazlo tú mismo”

Todo empresario de éxito debe tener algo de emprendedor, directivo y técnico.

Motivaciones para emprender

La necesidad del logro

La motivación de logro fue un constructo psicológico propuesto por Murray (1938) como una combinación de motivos para llevar a cabo algo difícil, superar obstáculos y obtener un alto rendimiento de forma independiente.

McClelland (1961) caracteriza a los emprendedores por una alta necesidad de logro que les impulsa a:

  • Asumir responsabilidades: el hecho de crear y gestionar su propia empresa.
  • Afrontar objetivos desafiantes: el objetivo suele ser un reto importante, pero alcanzable.
  • Buscar feedback de rendimiento rápido y específico: el emprendedor busca información rápida y concreta sobre la marcha del negocio –costes, beneficios, ganancias y pérdidas-.

Emprendedores vs Altos directivos (o managers)

Emprendedor: Alta necesidad de logro y baja necesidad de poder.

Alto directivo: Alta necesidad de poder y baja necesidad de logro.

La necesidad de refugio - La perspectiva motivacional de Knight (1980)

Knight (1980) recoge el fenómeno de personas que crean su propio negocio a partir de factores ambientales. A estas personas las denomina refugiados –refugees-, y se clasifican:

Refugiados extranjeros: personas que escapan a coacciones políticas, religiosas o económicas. Generalmente son discriminados en el nuevo país y, como resultado, crean su propio negocio.

Refugiados por motivos organizacionales: individuos que huyen del ambiente burocrático de las grandes empresas para crear su propio negocio. La iniciativa emprendedora proporciona una atractiva alternativa a muchos empleados insatisfechos con su trabajo por cuenta ajena. Por ejemplo, un empleado de una gran cadena hotelera que termina creando su pequeño hotel rural.

Refugiados por motivos familiares: personas que abandonan un negocio familiar para demostrar, por ejemplo, a sus padres que pueden hacerlo solos y, por tanto, crean su propia empresa.

Refugiadas: mujeres que experimentan discriminación y eligen crear su propia empresa. El autoempleo también puede ser una salida para compaginar su rol familiar y laboral.

Refugiados por motivos educativos: personas con alto nivel educativo que no encuentran un trabajo que se ajuste a su formación y, por tanto, deciden crear su propia empresa.

A partir de la perspectiva motivacional de Knight, podemos diferenciar entre los emprendedores por vocación –pull-, típico de economías desarrolladas, y los emprendedores por necesidad -push-, más propio de economías en desarrollo o de transición.

Características de personalidad del emprendedor

Se asume que existen una serie de rasgos de personalidad que permiten explicar la conducta del emprendedor. Cada autor, sin embargo, ha señalado aquellos que ha considerado más oportunos, y es difícil obtener una visión conjunta.

Rasgos del emprendedor: la disposición a asumir riesgos - Risk-taking propensity

Se trata de la preferencia por las situaciones que pueden reportar beneficiosas recompensas en caso de éxito, pero también severas consecuencias si el individuo fracasa.

El riesgo es una característica intrínseca en la creación de un nuevo negocio, sin embargo el emprendedor no suele ser temerario o imprudente, sino que calcula el riesgo asumible.

Los emprendedores se enfrentan a dos tipos principales de riesgos cuando crean su empresa:

  • “Hundir el barco”: hace referencia a qué ocurrirá si la idea de negocio no funciona. Puede ser por un pobre proyecto empresarial, mala planificación, mercado saturado, distribución inadecuada, precios inapropiados, etc.
  • “Perder el barco”: Se trata del riesgo de no seguir el curso de acción que hubiera sido muy rentable. Retraso en la creación del negocio, los competidores se anticipan o las condiciones del mercado cambian. Cuando el emprendedor es cauteloso y conservador, se demora en lanzamiento de su idea estudiando en exceso el proyecto; parálisis por el análisis.

Estos dos riesgos se relacionan con el tiempo empleado por el emprendedor; cuanto mayor es la planificación, el riesgo de “hundir el barco” es menor, pero le riesgo de “perder el barco” es mayor.

Rasgos del emprendedor: locus de control interno

Rotter (1966) propone el constructo Locus de Control para hacer referencia al grado en que un individuo percibe el éxito y/o fracaso de su conducta como dependiente de sí mismo –interno- o del contexto –externo-.

Los emprendedores muestran una tendencia a creer que los resultados de su negocio se deberán a sus propios esfuerzos; locus de control interno, que se relaciona con el estado de alerta, descubrimiento de oportunidades y el escrutinio del entorno que realizan los emprendedores.

El locus de control interno también se relaciona con la disposición a asumir riesgos.

Rasgos del emprendedor: autoeficacia general

El concepto de autoeficacia fue introducido por Bandura(1977) en su Teoría Social Cognitiva, y hace referencia a una convicción personal de que uno puede realizar con éxito cierta conducta requerida en una situación dada.

La autoeficacia se refiere a la confianza en la propia destreza de afrontamiento que se manifiesta en un rango amplio de situaciones retadoras. A mayor autoeficacia, mayor persistencia y efectividad, mayor seguridad y mayor implicación en las tareas.

La autoeficacia caracteriza a los emprendedores, y les diferencia de los demás.

Rasgos del emprendedor: proactividad o iniciativa

Proactividad: actuar más que reaccionar, anticipándose a los problemas, necesidades o cambios futuros. Esta proactividad se manifiesta en:

  • Buscar constantemente oportunidades.
  • Superar las barreras u obstáculos para crear una nueva empresa.
  • Anticiparse a la competencia.
  • Eliminar estratégicamente operaciones o procedimientos que puedan resultar negativos.

 

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