5.1. Movimiento real

La percepción del movimiento proporcionaría información crucial sobre la dirección y velocidad de los objetos del medio ambiente, pero ésta no es su única función. Coren, Ward y Enns señalan otras funciones importantes de la percepción del movimiento relacionadas con los siguientes aspectos:

  1. La posibilidad de seguir la trayectoria de los objetos mediante movimientos oculares apropiados.
  2. La formación de objetos mediante la separación de la figura y el fondo, por ejemplo, agrupando las partes que se mueven en una misma dirección y segregando el objeto del fondo inmóvil mediante el principio de destino común.
  3. La extracción de la forma del objeto y su estructura tridimensional a partir del patrón de movimiento de la imagen, obteniendo diversas perspectivas del objeto proporcionadas por el movimiento del objeto o el movimiento del observador.
  4. La identificación del objeto a partir del movimiento como, por ejemplo, la identificación de un ave a partir del movimiento de sus alas.

La investigación sobre percepción del movimiento ha sido una de las áreas que más desarrollo ha alcanzado en el campo de la percepción visual en los últimos años y en la que se ha producido una mayor integración desde las diversas perspectivas teóricas, psicofísica, biológica y computacional.

Movimiento real

Cuando se percibe movimiento como consecuencia del desplazamiento de un objeto o un punto en el espacio, nos referimos a movimiento real. Existen muchos desplazamientos de los objetos que no podemos percibir porque están por debajo de nuestro umbral de detección del movimiento. Por ejemplo, el movimiento de la luna, o el de la aguja que marca las horas en el reloj, son tan lentos que no los podemos percibir; únicamente podemos inferir que dichos objetos se han movido cuando después de trascurrido un tiempo observamos que han cambiado de posición en el espacio.

Umbrales de detección del movimiento

Utilizan como estímulos puntos que se desplazaban vertical u horizontalmente en el campo visual. El umbral de detección del movimiento se define como la magnitud mínima de distancia (para el umbral de desplazamiento) ó de velocidad (para el umbral de velocidad) que puede detectar un observador cuando examina un objeto en movimiento continuo. Las investigaciones pioneras se deben a Aubert, quien utilizó como estímulo en sus experimentos, puntos o líneas luminosos que se desplazaban horizontalmente a una velocidad constante sobre un fondo que consistía en un dispositivo que giraba. Los resultados de Aubert mostraron que el umbral de detección del movimiento variaba, según se tratara de un movimiento absoluto (desplazamiento de un punto luminoso obre un fondo uniforme) o de un movimiento relativo (desplazamiento sobre un fondo que proporciona puntos de referencia estacionarios; por ejemplo, líneas inmóviles perpendiculares o paralelas a la trayectoria del punto luminoso. Cuando los observadores fijaban su vista sobre el objeto que se movía (un punto luminoso situado a una distancia de 50 cm) y se proporcionaba además un marco de referencia, un fondo con textura en el que se podían percibir líneas inmóviles. Cuando se eliminaba el marco de referencia y el punto se desplazaba sobre un fondo oscuro, el umbral aumentaba.

El efecto del marco de referencia (fondo de líneas) indicaría que el sistema visual es más sensible al movimiento relativo, que al movimiento absoluto. Este efecto no se produce cuando la exposición de los estímulos es muy corta (menos de 4 segundos), y se produce cuando los estímulos se exponen al menos durante 16 segundos. Estos serían los umbrales de movimiento para una situación en la que el observador fija su vista en el objeto que se mueve. En ambos casos el movimiento se capta en la fóvea, donde la sensibilidad al mismo es máxima.

También se puede percibir movimiento cuando el observador fija la vista en un punto inmóvil y no en el objeto que se mueve. En este caso el movimiento se capta en zonas de la retina distintas a la fóvea, en la parafóvea o la periferia visual, en las que la sensibilidad al movimiento decrece. El umbral de detección del movimiento aumenta, y en consecuencia la sensibilidad decrece, a medida que la imagen en movimiento se desplaza desde la fóvea hacia la periferia visual, siendo el umbral de detección mayor en la periferia que en la fóvea. La zona retiniana en la que se capta el movimiento es otro factor importante en la determinación del umbral de detección.

paradoja de Aubert-Fleish” → consiste en la impresión de que un objeto se mueve más lentamente cuando se fija la vista en él y se capta en la fóvea, que cuando se fija la vista en un objeto inmóvil y el objeto en movimiento se percibe en la periferia visual. Si la sensibilidad al movimiento es máxima en la fóvea y decrece a medida que el movimiento se capta en la parafóvea y la periferia, sería de esperar el resultado contrario, es decir la percepción de que un objeto se mueve más rápidamente cuando se fija la vista en él. Lo que se produce en este caso es una infravaloración de la velocidad.

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