5.5. Antipsicóticos en la práctica clínica

El arte de cambiar de antipsicóticos

Cambiar de un antipsicótico a otro no es fácil, requiere la habilidad de cambiar al paciente en sí. Puede desarrollarse agitación, activación insomnio. psicosis de rebote y efectos de abstinencia, especialmente rebote anticolinérgico, si se hace demasiado rápido o sin delicadeza.

Al cambiar de una pina a una dona, suele ser conveniente detener la pina lentamente, durante al menos dos semanas., para permitir que el paciente se readapte a la abstinencia del bloqueo de los receptores colinérgicos, histamínicos y α1, haciendo la transmisión más tolerable y sin rebote anticolinérgico.

Cuando se cambia de una dona a una piña, es mejor ajustar al alza la pina durante dos semanas o más, aunque normalmente se puede detener la dona en tan solo una semana.

Cambiar desde y hacia el aripiprazol es un caso especial porque tiene propiedades farmacológicas diferente y porque tiene mayor potencia para el receptor D2 que otros muchos fármacos.

Cambio a aripiprazol

Cuando se hace un cambio a aripiprazol desde una pina, en musgos pacientes puede ser una buena idea comenzar con dosis media y no baja.

Cambio desde aripiprazol

Cuando se detiene el aripiprazol y se hace el cambio a una pina, es posible plantearse la retirada inmediata del aripiprazol. Cuando se cambia desde el aripiprazol a una dona, también hay que considerar la retirada inmediata del aripiprazol e iniciar una dosis media, y no baja, de la dona, ajustada al alza durante una semana.

Resistencia al tratamiento y violencia

Cuando un tratamiento no funciona hay que considerarse qué hacer, a esto se la denomina psicosis resistente al tratamiento y suelen caracterizarse por delirios, alucinaciones y trastornos del pensamiento, es decir, síntomas predominantemente positivos que no responden a dosis estándar de varios ensayos con antipsicóticos convencionales o atípicos individuales. Cuando un tratamiento no responde, la dosificación alta, el empleo de dos antipsicóticos concomitantes, y el refuerzo de un antipsicótico con un estabilizador del humor son prácticas habituales, para la resistencia y violencia.

Otras estrategia potencial ante fallos farmacodinámicos del tratamiento antipsicótico consiste en aceptar que algunos pacientes requieren mucho más del 60% de ocupación de D2. Estos pacientes requieren una gestión urgente para no hacer daños a terceros. Estos pacientes están demasiado perturbados para cooperar en estudios de investigación, o para recibir tratamientos a ciegas que no podrían no funcionar, o sea que sólo anécdotas respaldan esta estrategia.

Psicoterapia y esquizofrenia

El apoyo familiar y externo es fundamental para estos pacientes. El apoyo familiar externo es fundamental para impulsar las interacciones social e positivas u a su vez podrían ayudar a mantener los delirios bajo control. El apoyo familiar es esencial para animar a los pacientes a cumplir el tratamiento de sus antipsicóticos y reconocer las primeros signos de recaída o efectos secundarios. También ayuda a los familiares a comprender la enfermedad, para que no den ligar a un mal comportamientos del paciente.

La terapia de rehabilitación cognitiva es una nueva psicoterapia que esta ganado rápidamente popularidad para el tratamiento de la esquizofrenia. Se trata de terapias informatixadas diseñadas para mejorar la atención, memoria de trabajo, flexibilidad cognitiva y capacidad de planificación y ejecutiva, esto da un mejor funcionamiento social.

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