9.4. Explicaciones psicológicas acerca de los delirios

Los planteamientos clásicos

Freud y el caso Schreber

Freud fue una de las figuras pioneras más importantes en psicopatología que mantenía la importancia de los síntomas específicos como las ideas delirantes, y que además proponía que la función de estos síntomas podía entender en términos de procesos psicológicos. Los psicoanalistas han considerado los delirios como creencias con significado, y esencialmente como expresiones de las fantasías y los deseos premórbidos del individuo, a los que se daba totalmente rienda suelta una vez que se manifestaba el trastorno. Así, que el contenido de las ideas delirantes se refiera casi siempre a algunos aspectos de las preocupaciones del paciente ha llevado a los teóricos psicoanalíticos a atribuir el delirio un valor eminentemente simbólico, señalando unos mecanismos similares a los del sueño, y destacando la importancia de ciertos complejos y de otros factores afectivos.

El mecanismo fundamental es el de proyección (atribuir a otras personas sentimientos inaceptables para el propio yo). La teoría de Freud respecto a los delirios se basa en la autobiografía de Schreber en la que hacía una amplia relación de sus delirios. De entre ellos Freud consideró dos fundamentales: primero Schreber afirmaba que estaba en vías de convertirse de hombre en mujer, segundo, se quejaba de haber sufrido ataques homosexuales. Freud llegó a la conclusión de que Schreber tenía tendencias homosexuales fuertemente reprimidas. Así, planteaba que los delirios provienen de los impulsos homosexuales reprimidos que luchan por manifestarse.

Hay muchos estudios que han intentado probar la teoría freudiana de los delirios, pero los resultados son débiles y contradictorios. Garety, aunque está de acuerdo con que el contenido del delirio no sea probablemente accidental, señala que no está claro que siempre sean expresiones de deseos tempranos, ya que a menudo parecen ser descripciones de experiencias actuales.

La escuela de Heidelberg

El postulado central se centra en la distinción entre delirios primarios y secundarios. Así, el trabajo de los autores se ocupa de estudiar la comprensibilidad e incomprensibilidad de la génesis de la vivencia delirante. Si resulta incomprensible, su etiopatogenia ha de estar referida al trastorno fundamental. Pero si resulta comprensible, la etiopatogenia vendrá dada por los mecanismos anormales de personalidad y por factores ligados a la historia biográfica del enfermo. En cualquier caso, esta distinción realmente no proporciona una explicación de la génesis del delirio.

La postura de Eugen Bleuler

Bleuler propuso que los delirios podrían surgir de dos maneras distintas: a través de un debilitamiento de las asociaciones, como en el caso de la esquizofrenia; o por una exageración del apego emocional a una idea, como en la paranoia. En cualquier caso, el mecanismo general propuesto por este autor fue la ruptura del equilibrio entre las cualidades formales del pensamiento y los afectos asociados.

El principio de Von Domarus

Von Domarus planteó que los delirios surgían como consecuencia de un fracaso en el razonamiento silogístico (es decir, en el razonamiento deductivo). El fracaso consistía en asumir la identidad de los sujetos sobre la base de predicados iguales. Ej: la Virgen María fue virgen; yo soy virgen; luego yo soy la Virgen María. Pero esta consideración presenta problemas, con lo que fue desechada.