2.1. Precisiones conceptuales

Desde una perspectiva hegeliana del conocimiento y la praxis científica, se pueden establecer 3 niveles de trabajo y análisis. La intersección de estos 3 niveles es lo que caracteriza la actividad científica.

Las simbólicas y el manejo de símbolos son los elementos del  primer nivel teórico, cuyos medios de trabajo se engloban bajo lo que llamamos "actividad intelectual". Dentro de ellos se diferencian los conceptuales, es decir, el razonamiento, imaginación, memoria, sus productos y elaboraciones (definiciones, clasificaciones, criterios y modelos teóricos) los materiales y/o tecnológicos de que podemos disponer para aumentar la eficacia de toda esa actividad intelectual(lápiz, ordenador, libros…). El tipo de trabajo que se elabora desde este nivel es crear conceptos, proyectar actividades y elaborar críticas.

El segundo nivel es el experimental. Se caracteriza por la ejecución de todos los proyectos formulados en el nivel teórico. Sus instrumentos de trabajo son todos los necesarios para medir (evaluar) el objeto de estudio. La finalidad de estos dos primeros niveles es obtener conocimientos que puedan ser verificables y/o contrastables y crear medios de trabajo nuevos.

El tercer nivel es el técnico. Conlleva la "realización de ideas" generadas en los niveles precedentes. Su finalidad es conseguir los cambios implícitos en esas ideas.

Volviendo al primer nivel, los criterios y modelos en psicopatología serían un ejemplo de éste. Un criterio es una norma, regla o propiedad que guía el conocimiento respecto de un objeto concreto. Por “guiar el conocimiento” se entiende la delimitación de los hechos que constituyen datos para la comprensión y explicación del objeto (cuales de los sucesos de la realidad tienen algún valor explicativo para nuestro objeto). También significa ordenación de esos datos según su mayor o menor importancia respecto a la capacidad y utilidad que tienen para la comprensión del objeto. Por tanto un criterio es una categoría que designa la propiedad o propiedades sobre cuya base se clasifican y ordenan los datos que parecen relevantes para un objeto y un área concreta de conocimiento. Así, la elección de un criterio suele significar casi siempre la exclusión de otros, por tanto, todo lo que no forme parte de dicho criterio, no será susceptible de explicación ni será considerado como relevante.

Hay diversas acepciones del modelo científico.

Una primera acepción hace referencia a un modo concreto de concebir el propio status quo de la psicopatología como ciencia diferente, incluyendo tanto la definición del objeto mismo (enfermedad mental, conducta anormal…), como de  los procederes técnicos y metodológicos más adecuados para abordarlo ("Escuelas de Psicopatología"). En todos los modelos hay influencias de varias escuelas de pensamiento.

Una segunda acepción es la de analogía, lo que implica que se toman ciertos conceptos de otros campos para aplicarlos al campo de la psicopatología (modelos animales, los de condicionamiento o provocación experimental de experiencias anormales). En estos casos, además de considerar al modelo como una herramienta conceptual, se puede hablar de modelos útiles para el nivel de trabajo experimental. Todo modelo es parcial y selectivo, y para su construcción se adoptan exclusivamente aquellos aspectos que son relevantes para el uso que se pretenda hacer del mismo. Este planteamiento cabe dentro de lo que Seoane llamó Teoría de los dos sujetos experimentales: un investigador prepara un diseño experimental que responde puntualmente al modelo de sujeto que mantiene el experimentador, por otra parte, el sujeto experimental del laboratorio se contrapone en mayor o menor grado al modelo del sujeto.

La tercera acepción de modelo lo hace análogo a la noción de paradigma, para indicar un modo concreto de abordar el objeto de estudio, el tipo de problemas que se plantean y las clases de información y metodología que se pueden utilizar.

Hay 3 usos del término paradigma:

  1. Paradigma como metáfora de la realidad, que enfatiza el aspecto metafórico que tienen la mayoría de las teorías científicas.

  2. Paradigma equivalente a ejemplar metodológico: consenso sobre los problemas relevantes y como resolverlos.

  3. Asiento institucional de la comunidad científica: hábitos y reglas tácitas de actuación.

¿Por qué conviven en psicopatología tantos modelos distintos?

Una primera respuesta tiene que ver con la indeterminación conceptual que ha presidido la evolución de la propia psicopatología. Semejante diversidad y disparidad es resultado bien de la ausencia de criterios ampliamente compartidos sobre el significado de "lo psicopatológico" bien a consecuencia de la relatividad de los criterios que lo definen.

La respuesta a la pregunta sobre el origen y la pervivencia de distintos modelos, tendría que basarse en una de estas dos ideas: primero, que las diversas opciones encarnadas en las distintas escuelas representan intentos de solución a los problemas constitutivos de la misma psicología; y segundo, que tales opciones representan intentos de solución de problemas nuevos que antes no se habían planteado (si se consideraban comportamientos normales, no eran susceptibles de investigación).

Una segunda respuesta se centra en la relatividad sociocultural de su objeto de conocimiento. Es decir, si una sociedad valora positivamente unos ciertos modos de comportarse, ser, etc, cualquier atisbo de rechazo corre el riesgo de ser calificado como psicopatológico, enfermizo… Este planteamiento significa que en muchas ocasiones la cualificación de algo como “psicopatológico” no responde a criterios científicos, sino a otros de naturaleza ética o moral. Lo normal es que el cambio de criterios se produzca por la construcción de explicaciones que sean más compatibles con el momento político, económico y cultural.

Una de las constantes en la historia de las ideas sobre psicopatológico y normalidad ha sido la alternancia entre 2 modos de concebir la naturaleza humana: a) creencias que enfatizan aspectos de racionalidad, control, poder y b) creencias que enfatizan la irracionalidad, la ausencia de control de los instintos. Sean cuales sean las creencias sobre la naturaleza normal o anormal, no se suelen aplicar por igual a todos los miembros de una misma sociedad: los grupos dominantes (intelectuales, políticos), asignan a sus contrarios,una naturaleza distinta de la suya.