22.1. La depresión en la vejez

La vejez es una de las grandes etapas de la vida, pero continua estando llena de mitos. En la vejez tiene lugar procesos involutivos y alteraciones diversas que además de los aspectos biológicos, pueden estar relacionados confactores personales y ambientales. El envejecimiento psicológico conlleva cambios en los procesos sensoriales y perceptivos y en las capacidades cognitivas, tales como la inteligencia, el aprendizaje y la memoria.

Diagnóstico diferencial de los trastornos afectivos

La confusión comienza con el uso de la palabras en el lenguaje ordinario; decimos que estamos tristes, hartos, hundidos, etc. La palabra depresión significa varias cosas:

  • El termino es utilizado para designar un estado de desarrollo, puede evocar un tipo de carácter, una tendencia permanente de la personalidad.

  • Expresa en otros casos variaciones momentáneas y ligeras de humor.

  • Se utiliza para designar trastornos severos como síntoma, como síndrome o como entidad nosológica y en cada caso los determinantes causales, las manifestaciones y las respuestas al tratamiento van a ser lógicamente diferentes.

Esto ha llevado a distinguir varias formas de depresión y a elaborar distintos sistemas de clasificación, según los sistemas diagnósticos utilizados por los autores. Entre los criterios más importantes cabe señalar:

  • La biografía del sujeto.

  • El número y la gravedad de los síntomas.

  • La variación del humor, y en particular la presencia o no de fases maníacas.

  • La etiología de la depresión.

  • La organización de la personalidad.

El DSM-III, desde una perspectivapuramente descriptiva, diferencia tres categorías principales de trastornos depresivos:

  1. Los trastornos afectivos.

  2. Los trastornos esquizoafectivos.

  3. Los trastornos adaptativos.

Los trastornos afectivos se distinguen entre depresión mayor y trastornos afectivos específicos y atípicos. Los trastornos afectivos mayores se dividen en bipolares o unipolares.

Los trastornos específicos implican la presencia de un síndrome afectivo parcial de prolongada duración. Ellos comprenden los trastornos ciclotímicos y distímicos. En el trastorno ciclotímico se observan síntomas maníacos y depresivos. En el trastorno distímico se observa un síndrome afectivo parcial sin antecedentes hipomaníacos. Los trastornos afectivos atípicos se refieren a los criterios diagnósticos de las dos categorías anteriores.

El trastorno adaptativo con estado de ánimo deprimido se le han llamado depresión reactiva.

La categoría más importante de los trastornos depresivos, según el DSM-IV-TR sigue siendo la depresión mayor.

Características de la depresión en ancianos

  1. Episodios más largos y más resistentes al tratamiento farmacológico.

  2. Menor verbalización de sentimientos de inutilidad o de culpa.

  3. Alexitimia.

  4. Existencia frecuente de delirios y alucinaciones en la depresión mayor.

  5. Síntomas negativos.

  6. Enmascaramiento con síntomas psíquicos o corporales.

  7. Mayor riesgo de suicida, especialmente en varones, cuando viven solos.

  8. Frecuente agitación psicomotriz, normalmente acompañada de una intensa ansiedad o bien inhibición psicomotriz intensa y atípica.

  9. Mayor irritabilidad.

  10. Presencia importante de los trastornos del sueño.

  11. Frecuentes somatizaciones ansiosas.

  12. Menos variaciones diurnas del humor.

  13. Disfunción cognitiva.

Prevalencia

La prevalencia de la depresión mayor, en las personas de más de 65 años ha sido estimada en torno a un 14% en las mujeres, y un 0,4% en los hombres, con una prevalencia global en torno al 1%. Aproximadamente el 2% de la población anciana padece un trastorno distímico. Finalmente hasta un 20% de los ancianos tiene sintomatología depresiva que no cumple criterios de síntoma depresivo específico.

Perspectiva clínica versus perspectiva psicométrica

El empleo de un enfoque clínico puede llevar a la infravaloración de la depresión en ancianos por diferentes motivos, tales como los criterios de severidad en el caso de la depresion mayor o los criterio excluyentes, también un planteamiento basado en escalas normalizadas podría llevar a una sobrestimación al recoger items donde están comtemplando aspectos relacionados con dificultades físicas, con la siguiente confusión entre sintomatología depresiva y características inherentes al propio suceso de envejecimiento.

Trabajos transversales versus trabajos longuitudinales

Tiene dificultad para discriminar los efectos debido a cambios y proceso histórico-contextuales que hayan podido influir en una determinada generación. Para resolver estas dificultades Schaie propuso la utilización de estrategias de investigación secuenciales en el que se controla la edad, la generación y los efectos periódicos. Sin embargo tanto las estrategias de investigación secuenciales como las longitudinales-secuenciales se encuentran con un problema metodológico principal: una tasa considerable de interrupciones a lo largo del tiempo, problema que es especialmente relevante en la población anciana, si consideramos el impacto de la mortalidad real y las interrupciones voluntarias de aquellas personas que presentan tanto una menor motivación como una mayor resistencia a continuar en un proyecto de investigación prolongada.

Etiología

La depresión de inicio tardío es un cuadro clínico heterogéneo, que se solapa con otras enfermedades cardiovasculares y neurólogicas. Aunque algunos estudios han demostrado que en la depresión geriátrica existe una hipocaptación en estructuras del lóbulo temporal, lateral y medial y parietales derechas, e incluso un descenso en el volumen del hipocampo, amígdala, córtex entorrinal y ganglios basales, parece que la aparición de un patrón temporal o parietal se asocia mas a la EA que a la depresión.

La depresión puede evidenciar diferentes patrones de de activación.

Autoeficacia y depresión en ancianos

En un trabajo presentado por Davis-Berman se estudia la relación existente entre autoeficacia percibida y sintomatología depresiva en ancianos. Se aplicó el listado de adjetivos de depresión de Levitt y Lubin, así como tres escalas para la autoevaluación de a autoeficiencia física, general y social. Los resultados indicaron la existencia de una fuerte relación entre autoeficacia física y social con depresión, indicandose los valores de autoeficacia física y social como los mejores predictores de depresión con unos coeficientes de regresión de 0,29 y 0,36 respectivamente, capaces de explicar conjuntamente algo más del 40% de la variabilidad observada en depresión.

Apoyo social y depresión en ancianos

Se mostró la importancia de un confidente para aumentar el bienestar y prevenir la depresión en personas de edad avanzada.

Apoyo social y problemas de salud física

El apoyo social ha sido vinculado a la morbilidad en la vejez, siendo cada vez más las lineas de investigación abiertas en las que se trata de relacionar los efectos derivados del apoyo social y distintos problemas médicos de la clínica geriátrica. Se ha mostrado una relación significativa entre apoyo social y enfermadad coronaria, destacando el trabajo por Ruberman, Weinblatt, Goldberg y Chyaidray, donde se establece una serie de relación entre mortalidad, debido a trastornos cardiovasculares, estrés y aislamiento.

Apoyo social y problemas psicológicos

El apoyo ha sido relacionado con indicadores de bienestar subjetivo, satisfacción con la vida, felicidad, estado de ánimo. A las implicaciones del apoyo social, el área más estudiada ha sido la depresión. Las personas que padecen depresión sobrellevan una historia limitada de relaciones de apoyo, mencionándose con frecuencia la pérdida prematura de una persona significativa, como es el caso de muerte de una figura parental durante la infancia.

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