20.1. Hiperactividad

El problema de inatención en niños en el ámbito escolar es frecuente aún en niños normales. Los trastornos por déficit de atención ocurren entre el 3 y el 10% de la población infantil.

El déficit de atención conocido por hiperactividad o síndrome hipercinético es actualmente preocupación por los padres y educadores, también para psicólogos, psiquiatras, neurólogos e investigadores.

Son niños con dificultades para concentrarse en una sola actividad y suelen pasar de una tarea a otra sin terminar lo que empiezan. Se observa en ellos dificultades de concentración, distraibilidad, impulsividad, junto con torpeza social e inadecuada resolución de problemas.

El síndrome de hiperactividad

Hablar del niño hiperactivo puede referirse a un niño con hiperactividad, que es el síntoma que presenta el niño por su excesiva inquietud o movilidad inapropiada y no dirigida intencionalmente, o puede referirse al síndrome de hiperactividad en el que la hiperactividad, no siempre es el indicador principal.

El síndrome de hiperactividad se ha descrito como un conjunto de síntomas de intranquilidad motora, de impulsividad, de reducida capacidad atencional, de dificultades específicas de aprendizaje y de inestabilidad emocional.

Los profesionales que no se interesan por la etiología del trastorno hipercinético, sino sólo por la conducta observable prefieren hablar del síndrome de hiperactividad, mientras que la denominación del DCM, es la preferida por profesionales que creen que el trastorno tiene una etiología biológica o neurológica, por presentar los llamados signos blandos observados en niños diagnosticados de DCM.

La anomalía clínica más común en el EEC es la de una actividad excesiva de ondas lentas, ondas theta generalmente, actividad que suele encontrarse en niños normales más pequeños. Estos datos apoyan la hipótesis de un retraso madurativo del sistema nervioso central en los niños con síndrome hipercinético.

El síndrome de inmadurez

Dencka y Heilma llaman síndrome de inmadurez al cuadro clínico más frecuente de hiperactividad, estos niños actúan como si tuvieran menor edad, son muy distraídos e impulsivos. Son niños activos en momentos inapropiados. Los tres rasgos en su conducta parecen ser:

  • La inatención.

  • Dificultad de aprendizaje.

  • Comportamiento inadecuado.

Para Rudel (1988), existe un consenso entre investigadores y clínicos respecto a que el problema motor del síndrome hiperactivo es solamente el síntoma más dramático y obvio de un síndrome caracterizado por deficiencias madurativas en atención sostenida, en control de impulsos en concentración y planificación, así como en respuesta a la disciplina (recompensas y castigos).

Se dice que estos niños se distraen fácilmente, por tanto, distraibilidad indica la facilidad con que la atención se desvía de una cosa a otra, o la facilidad con que se interrumpe una tarea sin haberla terminado.