17.2. Definición de psicopatía y criterios diagnósticos

Descripciones clínicas de la psicopatía

La mayoria de las descripciones clínicas descansan en el supuesto de que ciertos individuos comparten un conjunto particular, de caracteríticas de conducta y personalidad.

Algunas definiciones clásicas. Los criterios de Cleckley

Algunas definiciones clásicas

McCord y McCord (1964) proporcionan un retrato preciso del psicopata como un individuo peligroso y asocial, guiado por la satisfacción inmediata de deseos primitivos. Es un ser impulsivo, agresivo, que no experimenta culpa ni es capaz de desarrollar vínculos afectivos duraderos con otras personas.

Gough (1948) también enumera las características comunes de los psicópatas. Algunas de ellas son la sobreevaluación de metas presentes frente a otras lejanas o diferidas; la despreocupación por los derechos y privilegios de los demás, cuando interfieren con la satisfacción personal; la conducta impulsiva, o aparente incongruencia entre la fuerza del estímulo y la magnitud de la respuesta conductual; la incapacidad para formar relaciones afectivas profundas o persistentes con otras personas; la pobre capacidad para planificar en función de metas definidas; la aparente falta de ansiedad; la tendencia a culpar a los demás y a no responsabilizarse por los propios fracasos; y la pobreza emocional.

Los criterios de Cleckley

En su libro "La máscara de la cordura" proporciona una delimitación del concepto, que ha sido aceptada y ha ejercido una influencia en la investigación empírica posterior.


Criterios para el diagnóstico de la psicopatía propuestos por Cleckley

  1. Encanto externo y notable inteligencia.

  2. Ausencia de alucinaciones u otros signos de pensamiento irracional.

  3. Ausencia de nerviosismo o de manifestaciones psiconeuróticas.

  4. Inestabilidad, poca formalidad.

  5. Falsedad e insinceridad.

  6. Falta de sentimientos de remordimiento o vergüenza.

  7. Conducta antisocial inadecuadamente motivada.

  8. Razonamiento insuficiente y falta de capacidad para aprender la experiencia vivida.

  9. Egocentrismo patológico e incapacidad de amar.

  10. Pobreza general en las principales relaciones afectivas.

  11. Pérdida específica de intuición.

  12. Insensibilidada en las relaciones interpersonales generales.

  13. Comportamiento fanático y poco recomendable con y sin bebida.

  14. Amenazas de suicidio raramente llevadas a cabo.

  15. Vida sexual impersonal, trivial y pobremente integrada.

  16. Fracaso para seguir un plan de vida.


La investigación de Hare

Uno de los intentos más destacados en definir la psicopatía, desde el punto de vista empírico, han evaluado un instrumento para la evaluación del trastorno psicopático.

Hare (1980) realizó un estudio a partir de las puntuaciones de 143 internos en prisión, en cada uno de los 16 criterios propuestos por Cleckley. Las puntuaciones fueron sometidas a un análisis factorial de componentes principales del que se extrajeron cinco factores ortogonales:

  1. Incapacidad para desarrollar relaciones afectivas, falta de empatía, insesibilidad e indiferencia, ante los sentimentos de los demás, ausencia de sentimiento de culpa.

  2. Estilo de vida inestable con ausencia de planes a largo plazo.

  3. Incapacidad de aceptar la irresponsabilidad de su conducta antisocial.

  4. Ausencia de psicopatología.

  5. Presencia de controles conductuales débiles e inestables.

La característica más esencial fue la falta de emocionabilidad. Hoy por hoy el concepto de psicopatía de Hare es el más utilizado en la evaluación e investigación. A partir de los criterios de Cleckley y de los rasgos y conductas que los clínicos consideran básicos para el diagnóstico de este desorden, elaboró una lista de 100 ítems.

El primer factor, egocentrismo y falta de remordimiento, define unos rasgos de personalidad básicos en la definición de psicopatía.

El segundo factor, inestable, antisocial, son descripciones de conductas, la falta de planes a largo plazo, la conducta irresponsable.

Items en cada uno de los factores de la PCL-R (Hare y cols 1990)

Numero de item Descrpción

1

2

4

5

6

7

8

16

Locualidad/encanto superficial

Sensación valiosa de autovalia

Engaño y mentiras patológicas

Direción/manipulación

Ausencia de remordimientos y culpabilidad

Escasa profundidad en los efectos

Insensibilidad/falta de empatía

Fracaso para aceptar la responsabilidad de sus acciones

3

9

10

12

13

14

15

18

19

Necesidad de estimulación

Estilo de vida parasitario

Escasos controles conductuales

Problemas de conducta tempranos

Falta de metas realistas a largo plazo

Impulsividad

Irresponsabilidad

Delincuencia juvenil

Revocación de la libertas condicional

Modelos actuales de la estructura de la psicopatia

Modelo de tres factores de Cooke y Michie Modelo de cuatro factores de Hare y Neumann

Arrogante, manipulación interpersonal

Locuaz

Presuntuoso

Mentirosa

Estafador

Interpersonal

Locuacidad/encanto superficial

Sensación valiosa de autovalia

Engaño y mentiras patológicas

Dirección/manipulación

Esperiencia afectiva deficiente

Afecto superficial

Insensible

No siente culpa

No se responsabiliza

Afectivo

Ausencia de remordimiento

Escasa profundidad en los efectos

Insensibilidad/falta de empatía

Fracaso para aceptar responsabilidades

 

Impulsividad, conducta irresponsable

Apático

Impulsivo

Irresponsable

Estilo de vida parasitario

Falta de metas

Estilo de vida inestable

Búsqueda de estimulación

Estilo de vida parasitario

Falta de mates realistas a largo plazo

Impulsividad

Irresponsabilidad

Antisocial

Criterios diagnósticos en los sistemas de clasificación de los trastornos mentales

El trastorno antisocial de la personalidad en la clasificación de la APA


Resumen de los criterios para el diagnóstico del trastorno antisocial de la personalidad, según el DSM-III-R

A. La edad actual ha de ser de 18 años

B. Evidencia de desorden de conducta antes de los 15 años, indicado por una historia de tres o más de los siguientes síntomas:

  1. Frecuencia de absentismo escolar.

  2. Huidas de casa.

  3. Inicio de peleas físicas.

  4. Utilización de armas en más de una ocasión.

  5. Forzar a alguien a tener relaciones sexuales.

  6. Crueldad hacia los animales.

  7. Crueldaad hacia otras personas.

  8. Destrucción deliberada de la propiedad de otros.

  9. Participación deliberada en incendios.

  10. Mentiras frecuantes.

  11. Robos sin enfrentamientos con la víctima.

  12. Robos enfrentandose a la víctima.

C. Una pauta de conducta irresponsable y antisocial desde la edad de los 15 años, tal como indica al menos cuatro de las siguientes características:

  1. Incapacidad para mantener una conducta laboral consistente.

  2. Fracaso en adaptarse a las normas sociales con respecto a la conducta legal.

  3. Irritabilidad y agresividad.

  4. Incumplimiento de las obligaciones económicas.

  5. Impulsividad e incapacidad para planificar.

  6. Ausencia de interés por la verdad.

  7. Despreocupación por la seguridaad propia o la de los demás.

  8. Incapacidad para asumir las funciones de padre de manera responsable.

  9. No mantener una relación totalmente monogámica durante más de un año.

  10. Ausencia de remordimientos.

D. La conducta antisocial debe presentarse al margen de una esquizofrenia o de episodios maníacos.


Resumen de los criterios para el diagnóstico del trastorno antisocial de la personalidad, según el DSM-IV-TR

A. Un patrón general de desprecio y violación de los derechos de los demás que se presentan desde los 15 años, como lo indican tres de los siguientes ítems

  1. Fracaso para adaptarse a las normas sociales en lo que respecta al comportamiento legal, como lo indica el perpetrar repetidamente actos que son motivo de detención.

  2. Deshonestidad, indicada por mentir repetidamente, utilizar un alias, estafar a otros para obtener un beneficio personal o por placer.

  3. Impulsividad o incapacidad para planificar el futuro.

  4. Irritabilidad y agresividad, indicados por peleas físicas repetidas o agresiones.

  5. Despreocupación imprudente por su seguridad o la de los demás.

  6. Irresponsabilidad persistente, indicada por la incapacidad de mantener un trabajo con constancia o de hacerse cargo de obligaciones económicas.

  7. Falta de remordimientos, como lo indica la indiferencia o la justificación del haber dañado, maltratado o robado a otros.

B. El sujeto tiene al menos 18 años.

C. Existen pruebas de un trastorno disocial que comienza antes de la edad de 15 años.

D. El comportamiento antisocial no aparece exclusivamente en el trascurso de una esquizofrenia o un episodio maníaco.


La psicopatía en la clasificación de la OMS

Este programa iniciado a principios de los años sesenta y dio como fruto la octaba revisión de la Clasificación internacional de las enfermadades CIE. Los criterios que sirven para definir este trastorno se refieren exclusibamente a características de personalidad y son radicalmente opuestos a aquellos que se incluyen en la clasificación de la APA. Para el diagnóstico de este desorden, se requiere al menos tres de los ragos incluidos entre los criterios.


Criterios para el diagnóstico del trastorno disocial de la personalidad según la CIE-10

  1. Cruel despreocupación por los sentimientos de los demás y falta de capacidad de empatía.

  2. Actitud marcada y persistente de irresponsabilidad y despreocupación por las normas, reglas y obligaciones sociales.

  3. Incapacidad para mantener relaciones personales duraderas.

  4. Muy baja tolerancia a la fustración o bajo umbral para descargas de agresividad, dando incluso lugar a un comportamiento violento.

  5. Incapacidad para sentir culpa y para aprender de la experiencia, en particular del castigo.

  6. Marcada predisposición a culpar a los demás o a ofrecer racionalizaciones verosímiles del comportamiento conflictivo.

  7. Irritabilidad persistente.


El análisis dimensional de la psicopatía: la propusta de Blackburn

Blackburn señala que las limitaciones de una descripción categórica propone la necesidad de una aproximación dimensional a los trastornos de personalidad.

Para que una categoría diagnóstica sea útil debe incluir grupos homogéneos de sujetos que compartan un grupo de características identificables de manera fiables, que a su vez los diferencien de los miembros asignados a otras categorías.

Junto a esto el hecho de que no exista una única categoría de desórdenes de personalidad exclusivamente asociada con la conducta antisocial, y de que los delincuentes a los que se les asigna la etiqueta de personalidad psicopática o antisocial muestran una amplia variedad de rasgos desadaptativos, presentan, a juicio de Blackburn, un apoyo para el abandono de estos sistemas categóricos de clasificación de los trastornos de personalidad.

La naturaleza dimensional de la psicopatía: psicopatía y personalidad

El análisis de la psicopatía y de otros desordenes de la personalidad se podría establecer mejor en función de las dimensiones de hostilidad-afectuosidad y dominancia-sumisión propuestas en el esquema internacional de Leary y, desarrollado por el modelo circunflejo de Wiggins para la clasificación de la personalidad. Los psicópatas definidos por Cleckley ocuparían posiciones altas en la dimensión hostilidad y mientras algunos de ellos tienden a ser dominantes y sociables, otros se caracterizan por el aislamiento social o la retirada. El propio Hare admite el carácter dimensional de la psicopatía y ha admitido que puede ser mejor estudiar a los individuos en términos de su nivel de rasgos psicopáticos que clasificarlos en grupos psicópatas y no psicópatas.

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