11.3. Neuroquímica de la depresión

Es muy antiguo el concepto de una alteración de la química orgánica en la depresión, bien por acumulación de sustancias tóxicas, bien por exceso o defecto de elementos normales, bien por desequilibrio entre ellos.

La sipnasis

La actividad sináptica viene protagonizada por sustancias segregadas por la terminación axónica, los neurotrasmisores. Estos son sistemas de diversas estructuras del soma neuronal y emigran hacia la membrana protegidos por vesículas, que los liberan por exocitos en el espacio sináptico. Una vez allí actúan sobre lugares específicos en la superficie externa de la membrana neuronal posináptica, los receptores, a partir de los cuales se inician procesos que aumentan la polarización de las neuronas, inhibiendo así su excetación, o al contrario las despolarizan hasta llegar a provocar su descarga.

Todo proceso está sometido a un doble control, por un lado, receptores de la membrana de la propia neurona que los segrega, denominados autorreceptores, inhiben, al ser estimulados, la síntesis del neurotrasmisor. Por otra parte, mecanismos metabólicos de tipo encimático actúan sobre el neurotrasmisor, produciendo su degradación y eliminación.

Neurotrasmisores

Las principales sustancias neurotrasmisoras en la depresión han sido las catecolaminas e indolaminas, con una implicación menor y marginal de la acetilcolina.

Catecolaminas

Dos observaciones sobre la hipótesis catecolaminérgica de la depresión:

  • El descubrimiento de un alcalóide de la rauwolfía serpentina.

  • El descubrimirnto de la eficacia antidepresiva de fármacos que prolongan la acción de la noradrenalina cerebral disminuyendo su catabolismo, como la imipramina y los inhibidores de la monoaminooxidasa.

La formación de catecolaminas se inicia en el organismo a partir de la finilalanina, que ha de ser necesariamente obtenida de la dieta, puesto que se rata de un amimoácido esencial. De él y sus derivados la tirosina y la tiramina, se produce por la hidroxilación enzimática la DOPA. Este paso es limitante de todo el proceso de síntesis, porque la acción catalítica específica de la encima tirosinhidroxilción está sometida a munerosos factores que limitan su producción y actividad, necesitando, entre otras cosas la presencia de un ion ferroso, oxígeno molecular y una coencima peteridínica. El siguiente paso, la descarboxilación de la DOPA para obtener dopamina, es mucho más fácil, porque la encima dopa-descarboxilasa no es tan específica como la tirosin.hidroxilasa, y se encuentra ampliamente distribuida en los tejidos.

La dopamina ya es un catecolamina por derecho propio, interrumpiendo aquí el camino metabólico en aquellas estructuras cerebrales que la utilizan como neurotrasmisor.

Las situaciones agudas de estrés aumentan inicialmente la actividad tanto de la tirosin-hidroxilasa cómo de la dopamin-beta-hidroxlasa, acelerando así la síntesis de catecolaminas. Sin embargo el estrés si se prolonga más alla de cierto dintel de tolerancia, la respuesta se revierte y disminuye la actividad de las encimas y, con ellas, la síntesis de catecolaminas. A partir de la noradrenalina se forma la adrenalina, de gran importancia en la regulación periférica de la actividad del organismo, por ser producida masivamente en las terminaciones nerviosas simpáticas y en la médula de la glándula suprarrenal, cuya intervención en la neurotransmisión cerebral es mínima, por lo que no será discutida en este lugar.

Indolaminas

La serotomina, o 5-hidroxitriptamina, es la principal indolamina y la única de interés en el estudio de la función cerebral. Como las catecolaminas, procede del metabolismo de un aminoácido esencial que debe ser forzosamente ingerido por la dieta, el triptófano en 5-hidroxitriptófano, y este, por descarboxilación, se convierte en serotonina.

Las funciones de la serotonina en la regulación de la homeostasis son múltiples, modulando la estimulación excesiva y ejerciendo un efecto inhibitorio sobre la conducta.

Déficit de serotonina ha sido asociado con la regulación de sistemas neurobiológicos, incluyendo el sueño, el apetito, la actividad sexual, los ritmos circadianos, y la función neuroendocrina.

Acetilcolina

Es un importante neurotrasmisor en el sistema límbico. En los estados depresivos parece existir un predominio relativo de la actividad colinérgica frente a la noradrenérgica, mientras que en los estados maníacos la relación es inversa.

La fisostigmina, un inhibidor del catabolismo de la acetilcolina y estimulante colinérgico en consecuencia, produce una ráapida remisión de síntomas en los enfermos maníacos, que vuelven a ser evidentes tan pronto como pasa su efecto.

La lecitina, la colina, y el deanol, para prevenir o combatir trastornos de memoria se asocia con aumento de las tendencias depresivas, que contrarrestan con aumento concomitante de la ingesta de fenilalanina o tirosina.

Neuropéptidos

Son sustancias de naturaleza peptídica producidas en el sistema nervioso y cuya concentración es particularmente elevada en el sistema límbico y en el hipotálamo. Se sintetizan a partir de grandes moléculas peptídicas precursoras. Algunos neuropéptidos actúan como moduladores de las catecolaminas, y por tanto como reguladores del estado afectivo:

  • Péptidos hipotalámicos.

  • Endorfinas: heroína, morfina.

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