6.5. Prevalencia, curso y relación con otros trastornos

Prevalencia y curso

En un estudio epidemiológico de Weissman la prevalencia media del trastorno en un periodo de 6 meses era de 1,2 en varones y de 1,8 en mujeres. El DSM-IV da una prevalencia vital del 2,5% y anual del 1,5 al 2,1%. Los síntomas obsesivo-compulsivos son mucho más frecuentes que el trastorno. Rachman y De Silva compararon los síntomas observados en la muestra de normales con los que manifestaban pacientes con TOC y comprobaron que las diferencias eran meramente cuantitativas.

La edad de inicio se sitúa en la adolescencia o principio de la vida adulta, aunque también se han identificado casos en niños de 5 y 6 años. El trastorno se desarrolla gradualmente y el curso es crónico, aunque pueden observarse fluctuaciones. El deterioro puede ir desde moderado a muy grave, aunque en algunos casos resulta totalmente incapacitante.

Relación con otros trastornos

Si algunas actividades se realizan excesivamente pueden tener la apariencia de conductas compulsivas (comer en exceso). Sin embargo, estos problemas se diferencian de las compulsiones verdaderas porque la persona obtiene placer cuando las realiza y suele querer resistirse a las mismas sólo por sus efectos secundarios.

Entre la mitad y un tercio de los pacientes con TOC tienen al menos otro trastorno asociado, especialmente depresión y otros trastornos de ansiedad. La obsesión es secundaria a la depresión y desaparece cuando ésta remite. En otros casos la depresión es secundaria al TOC. Los síntomas obsesivo-compulsivos empeoran cuando el paciente está deprimido y responden peor al tratamiento y puede ser necesario tratar en primer lugar la depresión.

Hay que hacer diagnóstico diferencial con la esquizofrenia y el trastorno de Tourette. De Silva y Rachman señalan la conveniencia de diferenciar el TOC de fobias, anorexia nerviosa, bulimia, síndrome de Gilles de la Tourette y el daño cerebral.

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