4.4. Condicionamiento y procesos cognitivos

Adquisición de las fobias

Existe evidencia a favor de las experiencias directas de condicionamiento, especialmente para la agorafobia y la claustrofobia, que se originan frecuentemente por experiencias traumáticas pasadas. En las fobias específicas el aprendizaje vicario es particularmente importante, así como la transmisión de información. Las fobias a los animales son las que más se asocian a acontecimientos distintos de las experiencias directas de condicionamiento, sobre todo de aprendizaje vicario. Algunas de estas fobias, se generan mediante procesos de "evitación de enfermedad". Hay otros miedos (al agua, a las alturas) que pueden originarse sin necesidad de tales procesos asociativos.

Modelos cognitivos de aprendizaje

Se han formulado diversos modelos conductuales para explicar los trastornos de ansiedad, enfatizando la presencia de constructos cognitivos como el concepto de expectativa. Estos modelos están basados en el marco teórico del neocondicionamiento (los estímulos son unidades de información y como tales representados cognitivamente).

Seligman y Johnston elaboraron un modelo cognitivo sobre la conducta de evitación basado en el concepto de expectativas de resultado. Entienden que éstas son un constructo hipotético sobre un estado del organismo que representa contingencias entre respuestas y resultados en una situación determinada. Un concepto complementario es el de preferencia, que es un estado del organismo que controla la elección de respuestas sobre la base de los resultados esperados. Estos autores sugieren que el organismo posee una preferencia innata, siendo durante el aprendizaje de evitación cuando adquieren dos tipos de expectativa de resultado, la de ejecución y la de no ejecución.

Una teoría relacionada es la teoría de la autoeficacia de Bandura, que incluye la expectativa de autoeficacia, que consiste en la percepción de la propia capacidad para llevar a cabo acciones específicas de forma exitosa. Establece 4 vías a través de las que pueden constituirse las expectativas de autoeficacia en un individuo: experiencia vicaria, experiencia directa sobre el éxito de sus acciones, información verbal (persuasión) y conciencia de la propia activación emocional.

Esta teoría sólo es de utilidad para explicar el mantenimiento de la ansiedad. Podría aportar un mecanismo sobre el cambio terapéutico.

Modelo de expectativa de la ansiedad: Reiss

El modelo de expectativa de Reiss se basa en ideas del condicionamiento pavloviano como la no necesidad de asociación por contigüidad EC-EI para explicar la adquisición de miedo, o el papel de las expectativas. Distingue entre expectativas de ansiedad y expectativas de peligro. Aunque el modelo es pavloviano-cognitivo integra aspectos operantes: reforzamiento negativo y autorreforzamiento.

En la primera revisión Reiss y McNally introducen el concepto de sensibilidad a la ansiedad (relevante en trastornos asociados al ataque de pánico). En la segunda revisión enfatiza la implicación de la sensibilidad a la ansiedad como variable de vulnerabilidad para el desarrollo/mantenimiento de los trastornos de ansiedad. El nuevo modelo gira en torno a estos 6 conceptos:

  1. Expectativa de peligro: expectativa sobre un peligro/daño del medio físico externo (ej: “es probable que el avión se caiga”)

  2. Sensibilidad al daño: sensibilidad al daño físico personal (ej: “no puedo soportar ser lastimado”)

  3. Expectativa de ansiedad: expectativa sobre la posibilidad de experimentar ansiedad o estrés (ej: “sé que volar es seguro, pero puedo tener un ataque de pánico durante el vuelo”)

  4. Sensibilidad a la ansiedad: sensibilidad a experimentar ansiedad (ej: “puedo tener un ataque al corazón si experimento pánico”)

  5. Expectativa de evaluación social: expectativa de reaccionar de tal forma que lleva a una evaluación negativa (ej: “no seré capaz de controlar mi miedo a volar”)

  6. Sensibilidad a la evaluación social: sensibilidad a la evaluación negativa (ej: “siento vergüenza cuando fallo en algo”)

Hay 5 hipótesis:

  1. "Algunos miedos están motivados parcialmente o totalmente por expectativas y sensibilidades de ansiedad".

  2. "La sensibilidad a la ansiedad es una variable de diferencias individuales que se evalúa a través del Índice de Sensibilidad a la Ansiedad (ASI)".

  3. "Un ASI elevado se asocia fuertemente con la tendencia a experimentar miedo".

  4. "La sensibilidad a la ansiedad no se encuentra exclusivamente en la agorafobia (asociada en menor grado al TEP y drogadicciones)".

  5. "La sensibilidad a la ansiedad es un factor de riesgo para los trastornos de ansiedad".

En la reformulación se observa un giro hacia el concepto de sensibilidad a la ansiedad como elemento central de su modelo cognitivo.

Sensibilidad a la ansiedad y sensibilidad al asco

La sensibilidad a la ansiedad es el miedo a las sensaciones de ansiedad. Se produce por la creencia de que la experiencia de ansiedad posee consecuencias somáticas, psicológicas o sociales que pueden resultar peligrosas. Se conceptuó como variable de diferencias individuales distinta del rasgo de ansiedad. Las tres dimensiones evaluadas en la escala ASI-3 son somática, cognitiva y social.

La sensibilidad a la ansiedad es uno de los principales indicadores psicométricos de vulnerabilidad del trastorno de pánico y en menor grado de otros trastornos de ansiedad. Esta sensibilidad predice nuevos ataques de pánico incluso en personas que nunca habían tenido un ataque de pánico.

El asco es una emoción básica con componentes cognitivos, fisiológicos y comportamentales distintivos que actúa para prevenir la contaminación y la enfermedad. Podría ser importante en aquellos trastornos que impliquen componentes de contaminación y enfermedad. La sensibilidad al asco ha sido definida en términos de diferencias individuales como la sensibilidad para experimentar la emoción del asco. Es el grado en que un individuo siente asco en respuesta a diversos estímulos. Es considerada como una variable de predisposición individual.

Se ha relacionado con ciertas fobias como las relacionadas con animales relevantes al asco y las fobias del tipo sangre-inyecciones-daño. Esto, aparte de fundamentar la hipótesis de evitación de la enfermedad implica la posibilidad de establecer diferencias entre los distintos tipos de fobias. La principal escala que se ha utilizado para evaluar la sensibilidad al asco es la Disgust Scale (DS). Una tercera línea de investigación relaciona la elevada sensibilidad al asco con la predisposición a experimentar síntomas del TOC, concretamente obsesiones y compulsiones de contaminación y limpieza respectivamente.

Una línea de gran interés para el avance de la psicopatología sería la integración de ambos tipos de sensibilidad.

Reevaluación del EI: Davey

Davey presentó un modelo pavloviano para dar cuenta del mantenimiento e incubación de la ansiedad empleando como concepto básico la reevaluación del EI. La fuerza de la RC no sólo depende de procesos asociativos que relacionan el EC con el EI, sino también de los procesos que llevan al individuo a reevaluar el propio EI. El EC, mediante su asociación con el EI, elicita una representación cognitiva del EI. Esta representación es valorada (evaluando al EI como aversivo, doloroso, etc.) siendo el resultado de esta valoración el que determina la fuerza y en algunos casos la forma de la RC.

En la revisión del modelo, Davey integra el concepto de expectativa de resultado. Los sujetos evalúan la relación entre la señal (EC) y el resultado (EI) mediante la asimilación de la información relevante a partir de una variedad de fuentes, y sobre la base de esta información se constituye una expectativa de resultado (EI) cuando el sujeto es expuesto a una señal particular (EC). La información relevante puede incluir la información situacional contenida en algún episodio EC-EI, la información transmitida social y verbalmente y las creencias existentes sobre la relación EC-EI.

El autor enfatiza que se trata de un modelo de condicionamiento humano, y se apoya en características diferenciales entre el hombre y los animales. En la generación de expectativas de resultados los procesos implicados en la información relevante son más sofisticados y proceden de fuentes que no se dan en el animal. Respecto a la revaloración del EI, existen factores mediadores típicamente humanos como la información transmitida verbal y socialmente sobre el EI o determinadas estrategias de afrontamiento del estrés.

De acuerdo con este modelo, entre el EC y la RC se interponen una serie de factores mediadores (expectativa de resultado, representación cognitiva del EI, valoración del EI) y moduladores (relacionados con la valoración de expectativa y los relativos a los procesos de revaloración del EI). La capacidad del EC para activar una representación cognitiva del EI depende de diversos factores que determinan hasta qué punto el sujeto espera que el EI siga al EC. Estos factores pueden consistir en información situacional, transmisión de información y creencias existentes sobre la contingencia EC-EI.

El modelo permite explicar la no extinción de la ansiedad cuando el EC se presenta solo. También explicaría el fenómeno de incremento paradójico a partir de una "inflación" del EI. Además de incorporar los factores asociativos (más o menos automáticos), incluye otras variables que influyen la fuerza de la RC (estrategias personales de afrontamiento, información verbal o autoobservación).

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